El Mar es, curiosamente, uno de los medios más desconocidos para el pueblo
canario. Su riqueza, peculiaridades y el carácter isleño de esta tierra, nos
lleva a intentar fomentar y proteger sus valores ante actuaciones que poco a poco han ido
empobreciendo este enorme caudal natural. Actuaciones como vertidos de aguas residuales sin
depurar al mar, vertidos industriales, contaminación química producida por la
limpieza de buques, destrucción de importantes zonas de costa para lo que se ha
llamado "regeneración de playas", extracciones ilegales de arena de los fondos
marinos, destrucción de playas de callaos, construcción en primera línea o
sobre la costa, sobrepesca, artes ilegales, pesca
deportiva incontrolada, etc..., son hechos tan graves como habituales en las
costas canarias.