Vertedero de Avalo, en La Gomera
Las islas están llenas de basura. Es algo que se aprecia a primera vista, nada más aterrizar en los aeropuertos, los bordes de las pistas están llenos de papeles, bolsas, latas y demás objetos... Todo está lleno de vertederos incontrolados y objetos viejos abandonados. Los vertederos "legales" cada vez son más grandes, y la escasez de superficie de las islas hace que nunca se instalen lo suficientemente lejos de las poblaciones, a menos que afecten a algún espacio protegido.
Si a esto añadimos la falta de civismo de los habitantes, que tiran todo al suelo y arrojan los electrodomésticos usados por los barrancos, tenemos el espectáculo completo: vivimos prácticamente sobre nuestra basura.
Lo más grave es que la propia administración pública parece fomentar estas actitudes, estableciendo vertederos en cualquier lugar sin previa evaluación de impacto ambiental, o permitiendo, por ejemplo, que los polígonos industriales viertan al mar aguas sin tratamiento previo.