nota de prensa de asamblea irichen (la palma) y la asociación tinerfeña de amigos de la naturaleza (atan)
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23/7/98
En relación con la noticia aparecida recientemente en los medios de comunicación relativa a la solicitud formulada por la UE al Estado Español de cierre de los hornos incineradores de basuras de la isla de La Palma, estas asociaciones quieren hacer público lo siguiente: Esta solicitud viene motivada por la denuncia presentada ante los organismos comunitarios competentes por la C.O.D.A. (Coordinadora de Organizaciones de Defensa Ambiental, que aglutina a la mayoría de las asociaciones ecologistas del Estado y entre las que se encuentran tanto IRICHEN como ATAN). Asimismo, estas dos asociaciones (IRICHEN-ATAN) tienen planteados dos recursos contenciosos - administrativos ante la Sala de lo Contencioso - Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, solicitando el cierre de las mencionadas instalaciones de eliminación de residuos sólidos por incineración. A raíz de dicha noticia hemos asistido atónitos al bochornoso espectáculo de ver como las distintas Administraciones competentes en la materia se han dedicado a eludir sus responsabilidades, a intentar justificar su incapacidad para gestionar racionalmente los residuos y su actitud irresponsable hacia la protección de la salud de las personas y la conservación de los recursos naturales de la isla de La Palma, lo cual queda acreditado en informes técnicos elaborados por estas Administraciones. SITUACION ACTUAL La gravedad de la situación de los residuos sólidos en la isla de La Palma, su manifiesta ilegalidad, y el peligro que supone para la el medio ambiente y para la salud de los habitantes y visitantes, es recogida en el propio documento técnico elaborado a petición del propio Cabildo Insular de La Palma denominado PLAN INTEGRAL DE RESIDUOS SOLIDOS, actualmente en tramitación, y donde se señala lo siguiente: II. CENSO DE INSTALACIONES "Los vertederos existentes para residuos sólidos urbanos son todos incontrolados, Bē Seco en Santa Cruz de La Palma, Fuencaliente, Tijarafe, Puntagorda y Garafía. A estos vertederos hay que añadir los existentes para vertido de residuos de platanera, estiércoles, escombros y lugares de depósito de voluminosos y chatarras metálicas. Todos ellos son incontrolados, careciendo de valla o cerramiento perimétrico y de sistemas de control, tanto en lo que se refiere a accesos como en los aspectos ambientales: control de los residuos vertidos, cubrimiento, recogida de lixiviados, extracción y control de gases." "La isla cuenta con tres instalaciones de incineración de residuos sólidos situados en Villa de Mazo, Barlovento y El Paso. Las dos primeras contienen un tipo de horno totalmente inadecuado, sin sistema alguno de retención de emisiones contaminantes a la atmósfera, muy deteriorados y sin vertedero controlado para las escorias e inquemados de la combustión, por esta razones no cumplen con las disposiciones legales vigentes y deberían ser clausurados a la mayor brevedad posible". "La incineradora de El Paso (situado en espacio natural protegido), de reciente construcción ... en su funcionamiento habitual presenta deficiencias considerables debido a que el sistema de combustión produce un elevado porcentaje de residuos inquemados que, junto con las cenizas, son depositadas en un vertedero anexo, inadecuado por carecer de los controles necesarios para garantizar un mínimo impacto ambiental. Además el sistema de retención de contaminantes se encuentra con excesiva frecuencia desconectado a la salida de los gases del horno, por lo que éstos salen directamente a la atmósfera con todos los contaminantes. HORNO DE MAZO Impactos ambientales: "el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en el horno de Mazo origina un elevado impacto ambiental, aunque desconocido en su expresión concreta, tanto en lo que respecta al proceso de combustión como al de vertido de los resultantes de aquella.
El proceso de combustión se lleva a cabo en un horno doble que no cuenta con controles de ningún tipo y carece de sistemas de retención de humos y cenizas, por lo que la emisión es libre a la atmósfera. El desconocimiento de lo que se introduce, la deficiente combustión y la falta de tratamiento de las emisiones provoca olores, humos y gases que se extienden y llegan a percibirse con cierta frecuencia, en función de la climatología, hasta en la capital de la isla. Por otro lado el estado de las instalaciones está excesivamente deteriorado y no admite mejoras. HORNO DE EL PASO en espacio natural protegido Impacto ambiental: "El tratamiento de los residuos sólidos urbanos en la incineradora de El Paso origina un impacto ambiental desconocido en profundidad. La incineradora, de reciente construcción cuenta con una tecnología que permite elevadas temperaturas de combustión y posee sistemas de retención de los humos y cenizas que impiden su emisión a la atmósfera. Sin embargo en su operación diaria se obtienen productos inquemados junto a las escorias de combustión que indican una irregular combustión, estos productos a su vez se vierten en un vertedero semiincontrolado -carece de recogida de lixiviados y extracción de gases- anexo a la instalación, vertedero en el que también se depositan los residuos sólidos que no son incinerados por sus características específicas (tamaño, incombustibilidad, etc.) y los productos resultantes del tratamiento de las cenizas y humos retenidos por los sistemas de depuración de la instalación. Respecto a lasemisiones a la atmósfera, no se conoce otra medición que la efectuada en período de pruebas (1995), según la cual los valores de los contaminantes emitidos estaban por debajo de los límites legales (no se analizaron las posibles emisiones de policloro dibenzo dioxinas (PCDDs) y policloro dibenzo furanos (PDCFs) a la atmósfera. Respecto al vertedero, hay que señalar que si bien se encuentra sobre el llamado acuífero sur de la isla y en una zona en la que las condiciones de infiltración, nivel freático y precipitaciones no sean las más opuestas a su existencia, se debería estudiar en profundidad los impactos que pudiera estar ocasionando o podría ocasionar en el futuro. Respecto al vertedero municipal, su estado es realmente lamentable, tanto por sus inexistentes medidas de control como por su aspecto y generación de gases, humos y los correspondientes olores, denunciados por los vecinos de Las Caletas. La afección a posibles acuíferos se desconoce, pero hay que señalar que además de los residuos sólidos urbanos domiciliarios, voluminosos, chatarras y escombros, en este vertedero se han estado depositando lodos de EDAR hasta fecha reciente. HORNO DE BARLOVENTO
Tratamiento: Al rudimentario sistema y deficiente combustión se debe añadir la excesiva carga que en ocasiones soporta el horno. El resultado es, además de las emisiones a la atmósfera, un nivel de inquemados alto en los productos obtenidos de la combustión. Estos productos son depositados de forma casi incontrolada en un espacio próximo al horno." Impacto ambiental: "El causado por la emisión libre a la atmósfera de los productos de la combustión y del depósito incontrolado prácticamente de los residuos inquemados y escorias sobre el espacio habilitado al efecto. Los humos y olores causan efectos desagradables a los sentidos durante 21 días al año, según fuentes municipales. Se ignoran los efectos más profundos que puedan causar tanto las emisiones como los vertidos." Asimismo, desde la aprobación de los hornos incineradores, tan sólo consta en la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, dos únicos informes sobre la situación de los espacios naturales afectados por las instalaciones, lo que da una idea de la irresponsabilidad con la que ha actuado la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias y el Cabildo Insular de La Palma en la tutela, administración y gestión de los espacios naturales protegidos. el primero, de fecha 11/2/93, relativo al espacio natural "Barranco de las Angustias", en el cual se informa que el Cabildo Insular de La Palma está procediendo a tapar los vertidos de basura de Los Llanos y Tazacorte, "para lo cual se ha extraído tierra y escombros de la ladera, utilizando excavadoras con las que se ha hecho un corte de unos diez metros de altura por veinte de ancho en la base, causando un gran impacto en la zona, se supone que al terminar las obras se dupliquen las dimensiones de dicho talud." El segundo, de fecha 31/8/93, referido a la planta incineradora de Mendo, ofrece una ligera idea del nivel de chapuza e improvisación con la que se ha actuado y pone de manifiesto el estado caótico en que se ha convertido el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en la isla de La Palma. Por último, dentro del caos generalizado en que se ha convertido el tratamiento de los residuos sólidos en la isla de La Palma y en el ámbito del importante deterioro sufrido en el espacio natural protegido donde se ubica el horno incinerador de Mendo, el pasado día 12/12/97 apareció publicada en diversos medios de comunicación de las islas la noticia relativa a que Medio Ambiente había autorizado la tala de cincuenta pinos para el vertedero del horno de Mendo, con el fin de estabilizar los residuos de cenizas que produce la propia planta incineradora. Evidentemente, tanto el Cabildo de La Palma como la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente habrán considerado que con esta medida se reduce el riesgo de incendio en el espléndido pinar donde se instaló esta industria contaminante; eliminados los pinos se acabó el problema. Todo ello está repercutiendo negativamente en la protección de la naturaleza y poniendo en serio peligro la salud de los habitantes y visitantes de la isla de La Palma, a pesar de lo cual, según manifestó recientemente en la prensa un responsable del Cabildo de La Palma, "el PIRS no está en el nivel de definición en el que debería estar. Incluso a al final de la legislatura no va a contar aún ni con el grueso de inversiones ni con una clara ubicación de las instalaciones" Por tal motivo estas Asociaciones emprenderán acciones penales con el fin de tratar de evitar que se consume una nueva tragedia y que cada cual asuma sus responsabilidades. En La Palma y Tenerife, a veintitrés de julio de mil novecientos noventa y ocho |