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ATAN
Arico y la freidora En la supuesta reunión informativa convocada el día 5 de octubre en el municipio de Arico por su alcalde y una concejal de participación ciudadana a la que el título de su cargo probablemente no se corresponda con la función lamentable que le ha tocado jugar en el tema de la incineradora que, por obra y gracia del Cabildo de Tenerife y, sobre todo, de don Eladio el alcalde, viaja ya camino de la costa de Arico, por cierto una de las de belleza natural más imponente de Isla. Pues bien, como decíamos, en esa reunión unos vecinos bienintencionados del pueblo, le sacaron al alcalde unas fotos del problema de los lixiviados en el barranco Guasiegre y este señor dijo no saber nada del asunto, comprometiéndose a enviar un notario aunque más tarde les dijo a los vecinos que porqué no llamaban al SEPRONA. Algunos nos quedamos de una pieza, porque personalmente habíamos estado hace cuatro años en el despacho del alcalde viendo fotos parecidas y, además, el argumento de los lixiviados fue muy utilizado por él en la época que buscaba la aricotasa o peseta por kilo que dice haber conseguido. Dijo don Eladio en esa reunión que Arico nunca se podría quitar el problema de las basuras de arriba. Eso dice él ahora, porque hace un par de años le puso fecha al cierre del vertedero incontrolado por parte de la policía municipal. Claro que en ese momento lanzó la amenaza por sí no conseguía sus pretensiones económicas que le permitiesen terminar de liberar al resto de los concejales de su grupo que aún no cobraban del ayuntamiento. Entonces sí que estuvo dispuesto a cerrarlo, sin embargo, cuando las madres angustiadas se dirigen a él con el problema de sus hijos asmáticos, los pescadores llegan a vomitar durante su trabajo nocturno a causa de los gases del vertedero incontrolado mar a dentro, o cuando los trabajadores de los invernaderos se enferman continuamente de las partículas que respiran o si la gente tiene que marcharse de sus casas por la mala gestión del vertedero... ante estas cosas nunca ha estado dispuesto no sólo a cerrar el vertedero sino ni siquiera a tramitar una sola de las denuncias que le llegan por decenas. Este alcalde se ha convertido en un riesgo de primera magnitud no sólo para el municipio de Arico sino que, además para toda la isla de Tenerife. Mientras esté con esta predisposición a tragarse la basura de Tenerife por unas cuantas perras manchadas con el desasosiego de su pueblo por las malas condiciones de salubridad en las que ha condenado a vivir a sus vecinos, con riesgo cierto para su salud -de los vecinos de la costa claro, porque él no vive allí- mientras esto sea así, esta isla no va a dar un solo paso hacia un modelo de gestión sensato de nuestros residuos. Incineradora así no, los mismos que han provocado este drama medioambiental pretenden sacar de la chistera otra solución milagro, porque lo del señor Melchior otra cosa no, pero milagritos si sabe prometer, véase el tranvía. Ellos lo saben, lo mismo que todo el mundo conoce desde hace décadas, pero no quieren comprometerse con un modelo de gestión de residuos que no les ofrezca una rentabilidad electoral inmediata (electoral y cualquier otra que se tercie en una inversión de 30.000 millones de pesetas que supone la incineración indiscriminada). Conocen que la gestión de residuos sin la participación ciudadanas no existe, y que, efectivamente, en muchas ciudades europeas existen incineradoras incluso cerca de sitios habitados porque son países que llevan cuarenta años trabajando en la gestión sostenible de los residuos, implicando a la población y separando en origen. Sin separación en origen eficaz la incineradora se convierte en un riesgo indeterminado, en una incógnita imposible de despejar, porque si no sabemos lo que entra por la boca de alimentación, ni podremos usar los filtros adecuados, ni podremos tener una idea remota de lo que va a salir por la chimenea o se va a quedar en las cenizas. Eso es física y químicamente imposible. También saben, porque al menos los periódicos los leen, que la Unión Europea ha situado a la incineración en el último lugar en la jerarquía de tratamiento de residuos, al nivel o por debajo del propio vertedero. Y saben también que en los países que han hecho bien sus deberes se proponen eliminar las incineradoras por lo que presentan de riesgo medioambiental y despilfarro de recursos. A parte de la serie de países donde se ha prohibido expresamente. Esta isla necesita urgentemente una administración dispuesta a comprometerse en este asunto, con consenso político y social, no como hasta ahora quitándonos el muerto de encima para arruinarles la vida a unas personas que tienen tanto derecho a vivir dignamente aquí como el resto. En este asunto está todo descubierto, a pesar de que esos ingenieros que se ha buscado Eladio -y que hablan en nombre de la Universidad de La Laguna- pretendan descubrir la pólvora en pleno siglo XXI jugando con la buena fe de la gente de Arico. Cometió don Eladio, en su pretensión de justificar lo injustificable, la osadía de mofarse del pueblo de Vilaflor y su lucha en defensa de su patrimonio, diciendo que tanto follón y al final les van a plantar las torres. Eladio no entiende eso, de hecho él le ha abierto las puertas a Unelco para que todo el frente de su corona forestal aparezca adornado por unas bonitas torres de alta tensión. El pueblo de Vilaflor no merece el respeto de este alcalde, según dijo el día 5 en el antiguo cine de la Villa de Arico, pero hay que recordarle a este señor que Vilaflor, con sus aciertos y sus errores es uno de los pueblos más respetados hoy en día por el pueblo de Tenerife y, en segundo lugar, que las torres de alta tensión todavía no están puestas y que a lo mejor su bola mágica le falla, como deseamos el 90% de los tinerfeños y que, en el caso de que eso no sea así algunos no olvidaremos que usted se mofa públicamente de algo que es una desgracia para toda la gente de bien. Cuando se ve acorralado, el susodicho alcalde, recula –o se coloca mejor- como ha hecho el Cabildo, diciendo que no está decidido lo de la incineración. Sin embargo, en El Día del 11-06-99 -elecciones municipales el día 13- Coalición Canaria de Arico fue el único partido de la isla que pagó una página completa de publicidad electoral, trece promesas electorales y la segunda dice literalmente: "garantía de puesta en funcionamiento de la incineradora en el vertedero insular en los próximos cuatro años". ¿Qué es lo que dice el señor alcalde que no está decidido? Sin comentarios. La campaña desinformativa que está desplegando el alcalde para imponernos a todos la incineración masiva como "solución" a la problemática continuará el próximo día 18 de octubre en un local pequeño de Arico Viejo, con inscripción previa obligatoria y a donde se traerá a dos técnicos de Mallorca que viven de la incineración, así como a sus coleguillas de la Universidad de La Laguna. Al que esté en contra o manifieste cualquier objeción a sus pretensiones bien lejos de allí, porque ese o no es de Arico o es un exaltado. Ya lo dijo el día 5, advirtiendo que los que venían de fuera que se llevasen la basura para sus pueblos, que allí el único que se preocupa de Arico es él. Aunque presuntamente por eso cobra, algunos estuvimos por allí durante muchos días, cuando se planteó la ampliación del vertedero (hace 4 años), diciéndole que como alcalde no debía permitir que en el estudio de impacto ambiental del Cabildo se dijese que no había problemas ni de ratas, ni de gaviotas, ni de moscas, ni de olores... y que además el vertedero había traído prosperidad a Arico en forma de gasolineras, talleres de reparación mecánica, restaurantes, mejoras de las carreteras, polideportivos... Todas esas necedades decía dicho estudio sobre su pueblo y no fue capaz de mover un dedo al respecto, cuando sin embargo gente que no era de Arico se preocupó de denunciar tamañas barbaridades y ofrecer mediante alegaciones propuestas para la mejora de las condiciones de vida de los vecinos afectados. Al igual que Vilaflor no es un asunto de su alcalde, sino que sus problemas nos afectan a todos, el alcalde de Arico no puede pretender imponernos a la isla un determinado sistema de gestión de residuos. Si su pueblo tiene problemas debería preguntarse dónde ha estado él para denunciarlos, para cerrar ese vertedero porque le sobran motivos que tienen que ver con la salud de sus vecinos, con la ley en la mano, porque a todas luces se trata de un vertedero incontrolado. Lo cual no es lo peor, lo peor es que es incontrolable y, o les obliga el pueblo de Arico a corregir las deficiencias o seguirá dando problemas durante muchas décadas incluso después de su clausura. La única persona que conozco yo, a parte de los que directamente se han llevado la pasta, beneficiada por el vertedero incontrolado e incontrolable de Arico, se llama don Eladio Morales Borges, porque gracias al vertedero ganó las elecciones y con la cantinela de que lo pusieron otros ha vivido del cuento durante 17 años. Así cuando se planteaba un problema su respuesta ha sido rápida: "eso lo pusieron los socialistas". Y eso es cierto, y habría que preguntarle a José Segura porqué se preocupa tanto por el puerto de Granadilla o por la segunda o tercera pista del Reina Sofía y no dice esta boca es mía a la vista de a dónde nos ha conducido su famoso PIRS. Sin embargo en el año 1985 el modelo PIRS fue copiado literalmente por Asturias, implantándolo con su vertedero perfectamente controlado, con aprovechamiento del biogás, etc. y hoy por hoy se parece el modelo de gestión de residuos de Asturias al de Tenerife lo que un huevo a una castaña. Nada que ver. Es decir, que ante modelos iguales Asturias lo ha dirigido hacia la sostenibilidad y, lamentablemente, Tenerife hacia el caos más absoluto porque como lo pusieron los socialistas los de Coalición Canaria lo dejamos que reviente aún a costa de la salud de la gente. Que más da. Que sepan los vecinos de la costa de Arico que de su alcalde pueden recibir lo que han recibido durante 17 años, palmaditas en la espalda. Del Cabildo de Tenerife el desprecio más absoluto. Eladio pretende cobrarle a los vecinos de la costa que tiene sus calles sin urbanizar el 90% el coste de las obras en contribuciones especiales. Con lo cual se pueden ver pagando uno o dos millones de pesetas para que le arreglen la calle o le pongan un punto de luz. ¿Qué estará haciendo con las perras del vertedero cuando a los principales afectados los trata de esta manera? ¿Se trata de un chantaje? ¿Es que quiere que se vayan? Preguntas sin respuesta.
Firmado:Juan Jesus González Afonso |
7/10/2002
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