Amadrina / Apadrina

un Cardón

Amadrina/Apadrina un Cardón

Qué es esta iniciativa:

Mediante el acogimiento simbólico de un cardón, queremos hacer una recolecta de dinero para fines directamente relacionados con Salvar el Puertito, como pueden ser impresiones educativas, cartelería o gastos que pudieran tener las personas encadenadas a las palas o acampadas.

Queremos que amadrines o apadrines un cardón; están en grave peligro de desaparecer bajo las palas.

Cuando acojas a uno de ellos, te mantendremos informada de cómo sigue, qué riesgos corre y, sobre todo, si conseguimos salvarlo para que siga creciendo muchas más décadas.

Para amadrinar o apadrinar un cardón, tendrás que:

1- Elegir a uno de ellos (varias personas pueden acoger al mismo cardón)

2.- Introducir tus datos de contacto. Solo te mandaremos información de pago sobre “Amadrina un Cardón” y el estado del cardón apadrinado. No mandamos publicidad de ningún tipo.

3.- Realizar una transferencia con el concepto “Amadrina un Cardón” por el importe que quieras a la cuenta: ES97 1491 0001 2620 2750 1523 con titular: ATAN. Te mandaremos esta información también en el email que recibirás al completar el formulario.

Empezamos con unos pocos repartidos en dos núcleos, lo más cercanos a las palas.

Jama, la menuda de la familia.

Jama es un pequeño cardón rodeado de otros de diferentes edades, a penas llevaba unos años creciendo cuando las palas empezaron a amenazar su hábitat. 

A pesar de su pequeño tamaño, este cardón puede llevar creciendo aquí más de una década y, ahora le cuelga una etiqueta para ser trasplantado a una rotonda, aunque hemos visto que muchos de ellos han quedado bajo las palas y sus etiquetas tiradas en el barranco.

 

Picacho, un testigo del pasar del tiempo

Picacho es un cardón con muchos años. Lleva creciendo más años de los que tenga Filip Hoste o las Familias Vandermarliere y Van Biervliet y, ahora, por su gran tamaño que le hace imposible de trasplantar, tiene un destino seguro si no hacemos cumplir la ley: quedar bajo los escombros o servir como elemento decorativo en un jardín en una villa de lujo.

 

Aguaite, otro de los pequeños de la familia

Aguaite crece entre piedras que son casi más grandes que él. En unos años, si conseguimos hacer cumplir la ley y parar las palas definitivamente, será refugio para decenas de invertebrados, aves y otras plantas que aprovecharán su fortaleza para crecer juntos y protegidos.

 

Taguluche, el luchador

Taguluche es un cardón generoso. Ha creado y sostenido abundante suelo a su alrededor, dando cabida a multitud de otras especies vegetales. En invierno, con las lluvias, parece un auténtico oasis en medio de piedras basálticas. Podemos ver en su crecimiento que no ha tenido años fáciles en cuanto a disponibilidad de agua, pero eso no le impide seguir desarrollándose.

Es una buena metáfora para resistir estos días complicados para disfrutar de un futuro mejor.

 

Vento, vientos de resistencia

Vento está marcado con el número 17. No sabemos si esto significa su eliminación o que va a acabar en una rotonda. ¿Quizá en un jardín del Circuito del Motor?

Crece fuerte al lado de un balo retorcido por el viento y vigilante de lo que pasa en el pueblo de El Puertito. Para él, el viento no es un problema. El problema que tiene son los vientos de falso progreso que llevan soplando años en la zona y que, de no pararlos, se lo llevarán por delante.

 

Anosma 

Anosma es un cardón de pequeño tamaño, pero que no te engañe su porte. Las duras condiciones climáticas que soporta en el Puertito, y que son ideales para ella, han hecho que crezca con lentitud, pudiendo ver cómo ha cambiado su entorno durante años.
Está marcado con el número 18. Queremos poder eliminar esta marca y que se quede ahí para siempre.

 

Arinaga, el gigante

Otro de los colosos que aparece en el entorno de las obras es Arinaga, cardón centenario que lleva dando refugio a generaciones de animales y otras plantas. Es nuestro deber hacer que no acabe bajo las palas. Debe continuar durante muchísimos años más realizando sus funciones, tan importantes para nuestro ecosistema.

 

Erjos, verde esperanza

Erjos impone su paso entre las pencas, pero se encuentra muy cerca de una amenaza contra la que no puede luchar con sus propias virtudes: la destrucción de las palas. Amadrínalo para poder seguir resistiendo y acabar con este ecocidio.

 

Jable

Jable lleva otra de las etiquetas de la vergüenza. Su destino será un jardín dentro de una villa, donde se quedará aislado como si de un mueble se tratase, viendo a los belgas entrando en su piscina privada si no conseguimos parar el avance de esta obra.

 

    Datos de contacto

    Aceptar la política de privacidad.

    Pregúntanos 🙂

      Aceptar la política de privacidad.

      Actualidad local, nacional e internacional sobre ecologismo

      ¡Escúchanos una vez al mes y mantente al día!

      La Trinchera Verde

      El Podcast sobre ecología de ATAN

      Nuevo Logo La trinchera Verde Podcast
      Logo ATAN