Repoblaciones en la Mesa Mota

Portada del informe



-Informe sobre la evolución de la repoblación del 15/12/96

-Disposición y tamaños de la repoblación del 30/11/97




Comisión Forestal de ATAN


Informe sobre la evolución de la repoblación del 15/12/96

Introducción

El 15 de Diciembre de 1996, la Comisión Forestal de ATAN realizó una plantación de laureles (Laurus azorica) y Viñátigos (Persea indica) en una loma cercana a la Mesa Mota, dentro del término municipal de Tegueste. El primer seguimiento de su evolución llevó a la elaboración de un informe, publicado en Julio del 97, a los siete meses de la plantación. Para continuar con esta línea de trabajo, se realizó otra medición en Diciembre de 1997, al cabo de un año, cuyos resultados aparecen en este informe.
Este año se volvió a plantar en la misma finca y sobre la misma fecha, concretamente el día 30 de Noviembre. Los datos de esta segunda plantación aparecen también en este informe, y en el futuro se hará un seguimiento conjunto de todas las plantas, para completar un estudio más general.

Resumen de la temporada Julio-Diciembre

El verano del 97 fue bastante húmedo (ver datos meteorológicos, apéndice IV), con un alisio dominante cargado de nubes, que ayudaron bastante a mantener las plantas. Sin embargo, en dos ocasiones tuvimos que realizar riegos de apoyo, pues los árboles tenían síntomas de empezar a marchitarse, doblándose el tallo en los más jóvenes o perdiendo hojas. Esto afectó mas a los viñátigos que a los laureles, lo cual prueba la menor resistencia de los primeros a la sequía, como afirman otros estudios.
Los dos riegos de apoyo fueron realizados a mediados de Agosto y principios de Septiembre, con 21 días de diferencia entre ellos. A partir de Octubre, con las primeras lluvias, no fue necesario continuar.
Contrastando con el verano, el otoño ha sido menos lluvioso de lo normal, con apenas un par de precipitaciones destacables, y dominio del tiempo seco. Sin embargo, la tierra se ha mantenido algo húmeda gracias al sereno y al menor número de horas de sol.
En general, casi todas las plantas han pasado bien la temporada, muriendo muy pocas por causas naturales. Sólo queda un 65% de las plantadas, debido a la incidencia del vandalismo. Como se comenta en el otro informe, ciertas personas se dedican a arrancar o mutilar plantas, lo que afecta sensiblemente a su desarrollo, así como a la elaboración de estadísticas.

Situación y descripción del lugar

Como ya se comenta en el informe anterior, el lugar se encuentra en el término municipal de Tegueste, con unas coordenadas UTM 28RCS715544. La vegetación dominante es un monte bajo principalmente de brezo (Erica arborea), donde además se encuentra las siguientes especies:

Como también se comenta en el informe anterior, la zona tiene tres ambientes básicos, según la incidencia de los rayos del sol y el viento. Una cubierta por los brezos, donde ambos fenómenos inciden poco, y se condensa bastante humedad. Otra, con brezos dispersos que protegen del viento algo, pero bastante poco del sol, donde abunda todo tipo de hierbas y arbustos que contribuyen a mantener la humedad. Por último, una zona pelada y orientada al norte, donde el sol y el viento son fuertes, y en la que menos éxito tuvo la plantación.

Metodología empleada para el tratamiento de datos

Como ya se comentó de forma extensa en el informe anterior, debido al pequeño número de plantas y la cómoda situación de las mismas, en lugar de realizar las medidas sobre un muestreo, se ha optado por numerar cada uno de los ejemplares (rodeando el tronco con una brida), a fin de obtener datos concretos. De esta manera, puede elaborarse estudios interesantes, como la influencia en el crecimiento del tamaño inicial de la planta, o de su mantenimiento antes de plantarla, etc. También permite este método ver cómo evolucionan las plantas mutiladas por las inclemencias del tiempo, animales y personas, además de un sinfín de posibilidades más. Por este motivo, también la repoblación de Noviembre del 97 se realizó con la misma metodología. Para más detalles, puede consultarse el informe anterior.

Resumen de los datos y conclusiones de Julio

Todos estos datos se encuentran detallados en el anterior informe de la plantación. Se plantó en principio 97 plantas, de las cuales quedaban 85 en Julio. De éstas, cinco sufrían daños considerables debidos al viento, y siete tenían mordeduras de conejos (Oryctolagus cuniculus), animal que abunda en la zona. Por estos motivos había tres plantas muertas. Estos son los principales agentes naturales que causaron daño a las plantas en el periodo de invierno y primavera.
Dos ejemplares no fueron encontrados en esta visita, por lo que se ignora su final. Sin embargo, sí se encontró siete arrancadas de raíz, siendo este el principal motivo de mortandad de los ejemplares. En el informe anterior se supuso que esto era debido a la presencia de plantas dentro o en el límite de las fincas colindantes, lo cual podría deberse a no haber llevado el mapa del catastro con las delimitaciones más o menos claras. En efecto, se comprobó que había unas pocas plantas fuera del límite de los terrenos, pero ni una de éstas había sido arrancada. Es de suponer que los autores de estas agresiones tienen otro móvil a la hora de actuar.
En cuanto al crecimiento de las plantas, los resultados eran sorprendentes en la mayoría de los casos. El crecimiento medio de los ejemplares fue de 13 centímetros, estando la media de los laureles por encima de la de los viñátigos.
Dividiéndolas por coberturas, desde las que están más cubiertas por la vegetación circundante (dentro del bosquete de brezos) hasta las que se encuentran a pleno sol, la diferencia de crecimiento era desde unos 17 centímetros de media para las primeras, a cinco para las segundas. También en este caso, los laureles superan siempre a las medias de los viñátigos, llegando a 25 centímetros de media en el caso de los más cubiertos.
Por último, se hizo un estudio de los ejemplares dependiendo de su tamaño inicial (a la hora de plantarlos), encontrándose que los que medían menos habían crecido más (en proporción) que los mayores. Este dato es especialmente interesante, sobre todo a la hora de comprobar cómo se han adaptado a las condiciones de sequía de los meses de verano (a pesar de los riegos de apoyo).

Datos de Diciembre

De las 97 plantas repobladas, en Diciembre quedaban 66, de las cuales una parte significativa estaba mutilada (cortada o pisada), pero brotando por algún lado, ya sea mediante chupones de la base o por la yema inferior al punto en el que fueron cortadas. Por especies, quedan 39 laureles y 27 viñátigos, es decir, se han muerto 11 laureles y 18 viñátigos. En porcentajes, sería un 22% de laureles muertos y un 40% de viñátigos. Esto podría demostrar la mayor susceptibilidad de los viñátigos a la sequía, teniendo más dificultades para superar el verano. Al decir muertos, se está dando por supuesto que las plantas desaparecidas también están muertas. Esta consideración es bastante válida si se tiene en cuenta que, por cada planta desaparecida, hay una poceta vacía en el lugar que le correspondería estar según el croquis elaborado en la visita de Julio. Para facilitar el trabajo de la próxima vez, en la nueva plantación se hizo un croquis desde el primer momento.
Veamos una clasificación de los ejemplares según el estado en que se encontraron y en el que estaban en ocasiones anteriores.

Plantas secas

En la ocasión anterior, la número 5 y 13 estaban ya bastante mal, y no fueron encontradas en esta ocasión, por lo que probablemente se hayan marchitado del todo. La 8, sin embargo, sigue viva y en buen estado, aunque mide dos centímetros menos, lo cual puede significar que haya vuelto a brotar al recuperar la humedad en otoño. En esta ocasión, las que aparecían secas son las siguientes:

Cod.
Especie
Alt. 4/1
Est. 16/3
Alt. 23/7
Est. 23/7
Alt. 7/12
Est. 7/12
2
Laurus azorica
34
Ok
36
Ok
36 (2 ramas)
Algo seca
24
Laurus azorica
16
Ok
-
(No econtr.)
10 (16 ent.)
Muy seca
35
Laurus azorica
77
Ok
78
Ok
84
Seca
38
Laurus azorica
40
Ok
75
Viento
67
Seca
41
Laurus azorica
53
Viento
55
Ok
54
Seca
42
Laurus azorica
35
Seca
37
OK
36
Algo seca
48
Laurus azorica
68
Seca
67
Viento
40 (64 ent.)
Seca
57
Persea indica
37
Ok
60
Ok
7
Partida, seca
64
Persea indica
78
Ok
76
Comida
72
Muy seca
150
Persea indica
0
-
82
Ok
76
Seca
Tabla 1: Plantas secas

La 150 fue transplantada porque la encontramos arrancada (ver apartado correspondiente), por lo que no está seca por causas naturales.
La número dos presenta dos ramas del mismo tamaño, ambas procedentes de la base. Una de ellas debe ser por lo tanto un chupón, pero es imposible distinguirlo del tallo principal, pues el aspecto es idéntico. Podría ser también que haya sido cortada de base y haya brotado en dos chupones, pero el crecimiento superaría con mucho la media desde el 23 de Julio, fecha en la que la planta medía además lo mismo.
La 24, no encontrada en la ocasión anterior, tiene el extremo del tallo seco, y un brote a los 10 centímetros, lo cual indica que ha sido partida, ya sea por el viento o por alguien. Lo mismo ocurre con la 48, aunque aquí hay menos dudas, por su posición expuesta al viento y por tener problemas con el mismo en Julio. La 57, sin embargo, fue partida por alguien con casi toda seguridad, a poca distancia de la base, perdiendo la mayor parte del tallo.
En general, como se comenta en el informe anterior, las plantas secas no tienen un crecimiento importante, permaneciendo en su mayor parte estancadas o incluso reduciendo su tamaño. Por otro lado, el número de laureles afectados supera al doble de los viñátigos. Esto en parte se justifica por el mayor número de laureles supervivientes. Además, la menor resistencia del viñátigo a la sequía probablemente lo lleven a la muerte en iguales condiciones que un laurel, lo cual quedaría justificado con el mayor número de viñátigos muertos.

Plantas afectadas por el viento o los conejos

En esta ocasión no se encontró ni una planta que tuviese hojas o tallos mordisqueados por conejos. Parece evidente que éstos atacan más a los ejemplares jóvenes, más tiernos. Además la visita se realizó a principios de invierno, cuando ya ha pasado el otoño y, aunque el año haya sido seco, siempre hay mucha más cantidad de plantas estacionales y hierbas de las que los conejos pueden alimentarse, sin tener que recurrir a árboles, en su mayoría de un tamaño ya demasiado grande, o de tallos más duros que al plantarlos.
De las siete que parecían comidas por conejos en la ocasión anterior, la 9 y la 104 son la únicas que han muerto. El resto presenta una evolución normal, salvo la 64, que aparece en la tabla anterior como seca.
Tampoco hay daños visibles por el viento, salvo la 24 y 48 que ya se comenta en el apartado anterior, aunque no hay ningún síntoma que garantice que sea el viento quien las está secando. Al haber arraigado más las plantas, el tallo está más adherido al suelo, por lo que no rota por culpa del viento, con lo que este problema está también superado. Además, la mayor parte de las plantas que estaban en la zona de mayor afección por viento han muerto, dejándonos sin datos.
De las cinco muy afectadas por el viento en la visita anterior, dos murieron y otras dos están en la lista de las más secas, por lo que este factor parece ser más grave que los conejos, posiblemente por su constancia. No hay que olvidar, además, que la zona más expuesta al viento es también la más seca, con más dificultades por lo tanto para superar el verano.

Plantas muertas o mutiladas que no lo estuviesen ya en visitas anteriores

Este apartado es el más preocupante, pues el número de plantas con este problema no parece reducirse. La número 150 la encontramos recién arrancada sobre la pista, con las hojas todavía erguidas. La trasplantamos de inmediato a otra poceta, aunque el estado en que estaba al ir a medirla el día 7 (tres semanas después) era bastante lamentable.

Cod.
Especie
Alt. 4/1
Est. 16/3
Alt. 23/7
Est. 23/7
Alt. 7/12
Est. 7/12
7
Laurus azorica
41
Ok
46
Ok
12
Partido, 3 br.
44
Persea indica
19
Ok
24
Ok
-
Muerta
57
Persea indica
37
Ok
60
Ok
7
Partida, brote
59
Persea indica
53
Ok
30
Ok
-
Muerta
65
Persea indica
25
Ok
27
Ok
-
Muerta
150
Persea indica
0
-
82
Ok
76
Arrancada
153
Persea indica
0
-
55
Ok
34
Partida, brote
155
Laurus azorica
0
-
20
Ok
-
Muerta
159
Laurus azorica
0
-
64
(bolsa)
-
Muerta
Tabla 2: Plantas muertas o mutiladas que no lo estuviesen en visitas anteriores

Como puede apreciarse, las tres que están partidas tienen brotes, con lo que parece que tienden a recuperarse. Las 44, 65 y 155 estaban en una zona de media cobertura, aunque puede que en verano, por la ausencia de hierbas de temporada, esa cobertura fuese mucho menor, quedando casi continuamente expuesta a los rayos del Sol. La 159 es una que se había quedado en una bolsa, por olvido, después de la plantación. Cuando fue encontrada, se plantó inmediatamente, pero se ve que no pudo sobrevivir bien. Tenía síntomas de marchitamiento importantes, con la mitad de las hojas perdidas.

Plantas desaparecidas

En esta ocasión no se ha encontrado un gran número de plantas muertas, a pesar de la búsqueda intensiva, debida sobre todo a la realización de una nueva plantación. Como ya se ha comentado, el elevado número de pocetas vacías coincidiendo además con la posición de supuestas plantas según el croquis elaborado en el informe anterior, hacen pensar que estas plantas han muerto, ya sea por causas naturales como por haber sido arrancadas. El número total es 25.

Evolución de las plantas en mal estado en ocasiones anteriores

En la siguiente tabla están aquellas plantas que han presentado algún tipo de problema en visitas anteriores realizadas a la plantación. Las últimas dos columnas son la altura y el estado en los que se encontraron el 7 de Diciembre, para poder comprobar si han variado en algo su evolución. Evidentemente, no se incluye aquellas plantas que estaban ya muertas en alguna visita anterior.
En general, se observa que las que están afectadas por el viento, también tienen problemas de sequía. Esto se debe en parte a la acción que tiene el viento de secar la humedad superficial, pero sobre todo a que las parte, secándose los pedazos de tallo o ramas que estén por encima de la última yema sana. Casi todas tienen brotes nuevos, a pesar del aspecto que puedan presentar. Quitando las que no se encontró, sólo hay una muerta, la que nos habíamos olvidado de plantar y permaneció en la bolsa durante varios meses.

Cód.
Especie
Alt. 4/1
Est. 16/3
Alt. 23/7
Est. 23/7
Alt. 7/12
Est. 7/12
5
Laurus azorica
37
mustia
37
medio muerta
-
-
8
Laurus azorica
78
Ok
79
seca
77
Ok
9
Laurus azorica
52
comida
56
comida, viento
-
-
10
Laurus azorica
73
viento
72
Ok
-
-
13
Laurus azorica
-
-
36
Muy seca
-
-
18
Laurus azorica
15
seca
14
comida
17
Ok
23
Laurus azorica
73
Ok
99
tierra separada
97
Ok
36
Laurus azorica
82
muerta
11
rebrotó
12
mucho brote
38
Laurus azorica
40
Ok
75
viento
67
seca, brotes
41
Laurus azorica
53
viento
55
Ok
54
seca, brotes
42
Laurus azorica
35
seca
37
Ok
36
Algo seca
47
Laurus azorica
39
viento
46
comida
43
Ok
48
Laurus azorica
68
seca
67
viento
40
seca, partido
62
Persea indica
45
comida
-
-
-
-
64
Persea indica
78
Ok
76
comida
72
seca, brotes
74
Persea indica
68
partida
55
Ok
57
Ok
86
Persea indica
31
Ok
27
comida
27
Ok
94
Persea indica
8
muy seca
-
-
-
-
96
Laurus azorica
20
Ok
20
partida
-
-
103
Persea indica
17
Ok
5
viento
-
-
104
Persea indica
24
Ok
23
mordida
-
-
138
Persea indica
-
-
67
comida
77
Ok
158
Laurus azorica
-
-
26
partida
25
cortada, brotes
159
Laurus azorica
-
-
64
(Bolsa), seca
-
muerta
Tabla 3: Evolución de las plantas en mal estado en las ocasiones anteriores

Algunas, sin embargo, han mejorado su estado. Hay que tener en cuenta que, antes de empezar la temporada invernal, se realizó una visita para arreglar los muros de las pocetas y arrancar hierbas que quitasen espacio a las plantas. Esto último no se hizo antes, porque son esas mismas hierbas las que contribuyen a mantener húmedas las pocetas en verano, además de evitar parcialmente la insolación directa.
Este tipo de actividades es importante, y hemos comprobado que conviene realizarlas un par de veces, por lo menos durante el primer año. Como las plantas han superado ya este plazo, es muy probable que, a partir de ahora, no reciban más cuidados ni riegos, a menos que la situación sea excepcionalmente extrema.

Resumen de estos datos y porcentajes

El siguiente cuadro es un resumen de todos los daños comentados anteriormente, referentes sólo a esta última visita, a menos que se especifique lo contrario.

Datos de la medición del 7/12/97
Número
%
% sobre las restantes

Total de plantas repobladas (15/12/96)

98
100
-

Plantas encontradas

66
65
100

Plantas secas

10
10
15

Plantas afectadas por el viento

2
2
3

Plantas posiblemente comidas por conejos

1
1
1

Plantas partidas

3
3
5

Planta muertas por motivos naturales

5
5
8

Plantas arrancadas

1
1
1

Plantas arrancadas en las visitas anteriores

7
7
-

Plantas muertas (total de esta visita)

6
6
9

Plantas muertas (desde que se plantó)

32
33
-

Tabla 4: Resumen y porcentajes

Crecimiento de las plantas

Como se hizo en el informe anterior, sólo vamos a tener en cuenta para empezar aquellas plantas que hayamos podido medir en las tres visitas que se ha realizado para tal fin. La siguiente tabla contiene las plantas que cumplen estos requisitos. Son 50 plantas (32 laureles y 18 viñátigos). Esto representa el 76% de las que queda, que es un porcentaje significativo, incluso superior al de la ocasión anterior. Los códigos y abreviaturas empleadas en estas tablas se encuentran en el apéndice I.

Cod.
Especie
Luz
Alt 4/1
Alt 23/7
Alt 7/12
Dif. 4/1-23/7
Dif. 23/7-7/12
Dif. 4/1-7/12
2
Laurus Azorica
d
34
36
36
2
0
2
4
Laurus Azorica
d
15
29
27
14
-2
12
6
Laurus Azorica
a
50
69
70
19
1
20
7
Laurus Azorica
d
41
46
12
5
-34
-29
8
Laurus Azorica
a
78
79
77
1
-2
-1
11
Laurus Azorica
a
62
81
15
19
-66
-47
15
Laurus Azorica
a
50
73
71
23
-2
21
16
Laurus Azorica
a
68
81
85
13
4
17
17
Laurus Azorica
d
24
37
38
13
1
14
18
Laurus Azorica
d
15
14
17
-1
3
2
19
Laurus Azorica
d
11
23
26
12
3
15
20
Laurus Azorica
a
84
94
86
10
-8
2
21
Laurus Azorica
c
24
41
36
17
-5
12
23
Laurus Azorica
a
73
99
97
26
-2
24
25
Laurus Azorica
a
91
94
102
3
8
11
27
Laurus Azorica
a
77
80
82
3
2
5
29
Laurus Azorica
a
27
48
41
21
-7
14
30
Laurus Azorica
c
94
96
97
2
1
3
31
Laurus Azorica
c
50
89
92
39
3
42
32
Laurus Azorica
a
46
90
91
44
1
45
33
Laurus Azorica
a
46
74
76
28
2
30
35
Laurus Azorica
d
77
78
84
1
6
7
36
Laurus Azorica
c
82
11
12
-71
1
-70
38
Laurus Azorica
d
40
75
67
35
-8
27
39
Laurus Azorica
c
62
105
104
43
-1
42
40
Laurus Azorica
d
23
34
39
11
5
16
41
Laurus Azorica
d
53
55
54
2
-1
1
42
Laurus Azorica
d
35
37
36
2
-1
1
43
Laurus Azorica
d
30
36
36
6
0
6
47
Laurus Azorica
d
39
46
43
7
-3
4
48
Laurus Azorica
d
68
67
40
-1
-27
-28
57
Persea Indica
a
37
60
7
23
-53
-30
64
Persea Indica
a
78
76
72
-2
-4
-6
66
Persea Indica
a
72
77
86
5
9
14
67
Persea Indica
d
15
22
31
7
9
16
74
Persea Indica
c
68
55
57
-13
2
-11
77
Persea Indica
c
79
92
102
13
10
23
78
Persea Indica
d
42
45
48
3
3
6
79
Persea Indica
d
19
39
44
20
5
25
80
Persea Indica
c
58
68
70
10
2
12
82
Persea Indica
a
43
55
64
12
9
21
83
Persea Indica
c
15
32
31
17
-1
16
86
Persea Indica
d
31
27
27
-4
0
-4
89
Persea Indica
d
21
34
46
13
12
25
90
Persea Indica
a
28
31
36
3
5
8
91
Persea Indica
c
67
95
94
28
-1
27
92
Persea Indica
c
28
32
33
4
1
5
108
Persea Indica
c
58
64
67
6
3
9
156
Laurus Azorica
c
42
68
70
26
2
28
161
Persea Indica
c
58
62
62
4
0
4
Tabla 5: Tamaños y crecimiento de las plantas medidas en las tres ocasiones

Los números negativos que aparecen en las diferencias de tamaños entre una u otra medición, son debidos a que la planta ha sido mutilada, ya sea por el viento, conejos o personas. En algunas ocasiones, el impacto es importante, como la 11 o la 57, con más de medio metro perdido.

Datos generales

Los resultados se redondean a cifras enteras (centímetros), que es la precisión del instrumento de medida utilizado. Al calcular las medias, se ha omitido aquellos ejemplares que hayan sufrido algún tipo de mutilación por medios que no sean naturales. Los resultados incluyendo este factor son los que se expone al final como 'datos absolutos de crecimiento'.

 
Media (Cm.)
Desv. estándar
Recorrido

Altura medida el 4/1/97

46
23
83

Altura medida el 23/7/97

55
26
100

Altura medida el 7/12/97

57
27
97

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

13
11
44

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

4
3
12

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

15
12
44
Tabla 6: Tamaño y crecimiento medio en las tres ocasiones

El crecimiento medio obtenido en esta tabla no es la resta de la media en cada ocasión, sino una media obtenida de las diferencias de tamaño de cada ejemplar entre una y otra medición.
En el primer intervalo, es decir, desde el 4/1 hasta el 23/7, el crecimiento es el resultado obtenido en el informe anterior, que no se ajusta del todo a la tabla de la página 9, porque teníamos 11 plantas más. Se ha dejado sin embargo estos datos, para que sirvan de comparación. En cualquier caso, se ve que las plantas han crecido mucho más en el periodo de invierno-primavera que en el de verano-otoño. También hay que tener en cuenta que las precipitaciones en otoño (ver apéndice IV) han sido poco importantes. Todos los datos de crecimiento son imprecisos, con una gran desviación estándar, debida a promediar sobre una gran variedad de tamaños. Sin embargo, el recorrido, que también era bastante grande en la medición del 23/7 respecto a la del 4/1, se minimiza mucho en la segunda mitad del año, siendo 12 centímetros lo máximo que llegó a crecer una planta en este periodo. Se trata de la planta número 89 (ver croquis, apéndice III), situada en un lugar descubierto, con insolación importante y viento, al contrario de la que más creció en el periodo anterior, la 32, que estaba en una zona completamente cubierta por vegetación.
La última fila de la tabla 6 nos da el crecimiento medio a lo largo del primer año, desde que se realizó la repoblación. Son unos 15 centímetros.
Por especies, los crecimientos medios evolucionaron de la siguiente manera:

Media (Cm.)
Desv. estándar
Recorrido
Laurus azorica
     

Altura medida el 4/1/97

50
24
83

Altura medida el 23/7/97

62
27
94

Altura medida el 7/12/97

59
30
92

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

14
13
43

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

7
10
42

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

17
13
43
Persea indica
     

Altura medida el 4/1/97

47
22
64

Altura medida el 23/7/97

54
22
73

Altura medida el 7/12/97

54
25
95

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

10
8
28

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

8
7
27

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

14
8
21

Tabla 7: Tamaños y crecimientos medios por especies

Vemos, ante todo, que los laureles superan en tamaño en todas las mediciones a los viñátigos. En el periodo del 1 de Enero al 23 de Julio de 1997,. los laureles habían crecido visiblemente más que los viñátigos. Sin embargo, en el periodo siguiente (hasta el 7 de Diciembre), el crecimiento medio de los viñátigos ha sido de 8 centímetros frente a los 7 de los laureles, por lo tanto es aproximadamente igual. Asegurar que es superior es bastante complicado, pues dadas las grandes desviaciones que existen, y con unos recorridos tan variados, las conclusiones que puede sacarse son muy aproximadas.
En la figura 1 aparece la evolución del tamaño medio de todas las plantas en negro, la de los laureles en rojo y la de los viñátigos en azul. En esta representación de tamaños, parece incluso que han crecido más en el segundo periodo. Esto es con toda seguridad falso, lo cual prueba que es mejor hacer la estadística con la media de las diferencias (como se ha hecho hasta ahora en este informe y el anterior), que con la diferencia de las medias. Esto es así, porque hay un número importante de ejemplares que han sido cortados y no deben entrar por lo tanto en el cálculo de medias de crecimiento, pero sí en el de tamaños. De todas formas, el método también es bastante fiable si se toma muestreos en grandes plantaciones.
Lo que si queda claro en esta gráfica es que los viñátigos están siempre por debajo de la media, mientras los laureles la superan. La resistencia de esta última planta parece ser superior.

Datos por zonas de cobertura vegetal diferente

A continuación se presenta los datos de tamaño por cobertura vegetal, es decir, el tamaño de las plantas dependiendo del de la vegetación circundante. En el informe anterior, se pudo comprobar que este factor era muy importante, favoreciendo mucho al crecimiento la existencia de una cobertura considerable (brezos, por ejemplo) alrededor de la poceta.
Se considera plantas cubiertas aquellas que están dentro del bosquete de brezos. Algo cubiertas son las que se encuentran en los límites del bosque o en zonas de sombra parcial debida a alguna planta grande próxima. Descubiertas son las que están completamente a la intemperie. Sin embargo, esta última situación nunca se cumple de forma absoluta, pues aunque no exista ninguna planta de tamaño considerable en los alrededores, en invierno crecen muchas hierbas algunas veces bastante grandes, como cerrajas (Sonchus acaulis) o cardos (Cynara cardunculus), cuyas amplias hojas favorecen mucho el mantenimiento de la humedad. También el Tojo (Ulex europaeus) crece bastante en invierno, contribuyendo en parte a la protección de los árboles.

Plantas cubiertas
Media (Cm.)
Desv. estándar
Recorrido

Altura medida el 4/1/97

56
23
79

Altura medida el 23/7/97

65
29
94

Altura medida el 7/12/97

66
30
92

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

17
14
41

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

3
3
10

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

19
14
39
Plantas algo cubiertas
     

Altura medida el 4/1/97

59
20
64

Altura medida el 23/7/97

74
18
68

Altura medida el 7/12/97

68
28
95

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

16
12
43

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

5
3
8

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

18
11
43
Plantas descubiertas
     

Altura medida el 4/1/97

33
20
66

Altura medida el 23/7/97

41
17
64

Altura medida el 7/12/97

40
17
76

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

5
9
34

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

4
4
12

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

11
9
26
Tabla 8: Tamaño y crecimiento según la cobertura

Como siempre, el que los datos de las primeras dos medidas no coincidan exactamente con los del informe anterior, se debe a que no estamos considerando exactamente las mismas plantas. Para los datos absolutos, consultar el último apartado de esta sección.
Puede comprobarse que el crecimiento de las plantas en la segunda mitad del año 1997 fue diferente que en la primera mitad. En ésta, habían crecido más las que tenían mucha cobertura. Las que estaban completamente descubiertas, sin embargo, habían crecido la tercera parte que las otras.
En la segunda mitad del año, vemos que las que más han crecido son las que están algo cubiertas, seguidas por las descubiertas y en último lugar las más cubiertas. Se produce por lo tanto una inversión de la tendencia. Esto puede deberse a muchos factores. En primer lugar, cuando el terreno está seco del todo, que lleguen o no los rayos del Sol al suelo no es ya un factor demasiado importante, lo que disminuye la desigualdad existente entre las plantas cubiertas y las descubiertas. Además, la ausencia de hierbas en las partes abiertas hacen que exista menos competencia entre éstas y los árboles. En esta época, las plantas necesitan sol para favorecer su crecimiento, por lo que nuevamente, las descubiertas están en condiciones algo más favorables.
También hay que tener en cuenta que el crecimiento general ha sido poco importante, de 3,4 y 5 centímetros de media. La diferencia entre estas magnitudes no es tan acusada como en la primera mitad del año, ni las desviaciones y recorridos aseguran un resultado muy correcto, por lo que la incertidumbre hace que se solapen los resultados, pudiéndose decir que más bien han crecido todas aproximadamente lo mismo.

Esto puede deberse a que en el periodo de sequía, las plantas no se esfuerzan mucho en aumentar su tamaño, sino más bien en intentar mantenerse vivas hasta que vuelvan las lluvias. Por lo tanto, el éxito de la repoblación radica sobre todo en lograr que en este periodo las plantas se mantengan vivas, aunque su crecimiento sea mínimo o nulo.
La gráfica correspondiente a la evolución por coberturas aparece en la figura 2, donde las descubiertas están en azul, las algo cubiertas en rojo y las cubiertas en negro. Se observa que la únicas que han mantenido un ritmo de crecimiento constante son aquellas que están en zonas más cubiertas.
Nuevamente, la falta de coherencia entre la gráfica y las tablas se debe a que en la gráfica no tratamos los crecimientos sino las alturas medias, por lo que se considera los ejemplares partidos dentro de la misma. Sin embargo, en el caso de las medias de crecimiento, se descarta las plantas partidas, pues darían datos de crecimiento negativo que influirían mucho sobre la media y no servirían para hacernos una idea real de cómo crecen las plantas.
Los datos por especie están en la tabla 9. Respecto a los laureles, como ya se dijo en el otro informe, en la primera mitad del año la diferencia entre los cubiertos y los descubiertos es bastante importante, creciendo estos últimos mucho menos. Con los viñátigos sucede algo similar, aunque la diferencia entre coberturas es mucho menor. Otra conclusión que podía sacarse es que, en general, siempre crecían más los laureles que los viñátigos.
En la segunda mitad del año, nos encontramos con un comportamiento contrario. Los laureles han crecido aproximadamente igual en todas las zonas, unos 3 centímetros de media. Los viñátigos también tienen esa media en las zonas cubiertas, pero en las algo cubiertas y descubiertas, alcanzan respectivamente los 8 y 6 centímetros de crecimiento, por encima de los laureles e incluso de la media.
Estos datos muestran una asimetría en el crecimiento de las plantas según la estación. Parece ser que los viñátigos son capaces de superar mejor el verano. Sin embargo, cuando realizamos los dos riegos, las plantas aparentemente más necesitadas (con síntomas de empezar a marchitarse, hojas caídas, etc.) eran los viñátigos, mientras los laureles mantenían el porte, salvo dos o tres ejemplares.

cubiertos
Media
Desv.
Recorrido
Media
Desv.
Recorrido

Altura medida el 4/1/97

59
26
70
54
21
64

Altura medida el 23/7/97

68
36
94
62
24
63

Altura medida el 7/12/97

69
37
92
64
25
71

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

25
17
41
12
9
24

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

2
1
2
3
4
10

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

25
18
39
14
9
23
algo cubiertos
           

Altura medida el 4/1/97

63
19
64
52
22
50

Altura medida el 23/7/97

80
14
51
60
19
46

Altura medida el 7/12/97

74
24
87
53
32
79

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

17
12
43
11
9
20

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

3
3
7
8
2
4

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

19
12
43
14
6
13
descubiertas
           

Altura medida el 4/1/97

36
19
66
26
11
27

Altura medida el 23/7/97

44
19
64
33
9
23

Altura medida el 7/12/97

40
19
72
39
10
21

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

9
8
34
11
7
17

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

3
2
6
6
5
12

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

9
8
26
18
9
19

Tabla 8: Tamaño y crecimiento según la cobertura, por especie

En ambas especies, además, se comprueba nuevamente como las plantas más cubiertas han encontrado mayores dificultades para evolucionar en la segunda mitad del año que las más descubiertas, comportamiento también contrario al de la primera mitad del año.

Datos por tamaño inicial

En el informe anterior se habla ya del interés que tiene clasificar los árboles según el tamaño que tenían a la hora de plantarlos, pues puede servirnos de ayuda para encontrar el más adecuado. Las categorías en que los dividimos son tres: menores de 25 centímetros, entre 25 y 50 centímetros y mayores de 50 centímetros. En primer lugar, la tabla 9 nos indica el número de ejemplares que sigue vivo de cada tamaño inicial, en total y por especies.
Se comprueba que el mayor número de supervivientes en ambas especies es para los ejemplares que, al plantarlos, medían entre 25 y 50 centímetros. En los laureles hay una clara diferencia entre los menores de 25 centímetros y los mayores de 50, siendo estos últimos los que más han resistido de estas dos categorías. Sin embargo, para los viñátigos, ambas categorías tienen igual número de supervivientes.

Laureles de menos de 25 centímetros

54%

laureles de 25 a 50 centímetros

77%

laureles de más de 50 centímetros

65%

viñátigos de menos de 25 centímetros

57%

viñátigos de 25 a 50 centímetros

67%

viñátigos de más de 50 centímetros

56%

Totales de menos de 25 centímetros

56%

Totales entre 25 y 50 centímetros

73%

Totales de más de 50 centímetros

61%

Tabla 9: Porcentaje de supervivientes según el tamaño inicial y por especie

Estos datos pueden contratarse con los del crecimiento según tamaño inicial, que aparecen en la tabla 10.

Laureles de menos de 25 cm.
Media (Cm.)
Desviación
Recorrido

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

13
2
6

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

68%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

3
2
4

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

16%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

12
5
14

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

63%
-
-
Laureles entre 25 y 50 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

15
14
42

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

39%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

2
3
9

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

5%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

15
14
44

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

39%
-
-
Laureles mayores de 50 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

11
12
42

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

44%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

4
3
10

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

16%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

13
12
41

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

52%
-
-
Viñátigos de menos de 25 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

14
6
13

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

82%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

9
4
7

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

53%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

20
5
9

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

118%
-
-
Viñátigos entre 25 y 50 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

9
9
20

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

26%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

4
4
9

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

11%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

10
7
16

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

29%
-
-
Viñátigos mayores de 50 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

11
9
18

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

16%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

4
4
10

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

6%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

15
9
23

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

22%
-
-
Plantas menores de 25 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

14
4
13

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

78%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

5
4
11

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

28%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

15
7
23

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

83%
-
-
Plantas entre 25 y 50 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

15
14
42

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

41%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

2
3
9

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

5%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

15
14
44

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

41%
-
-
Plantas mayores de 50 cm.
     

Crecimiento medio del 4/1 al 23/7

11
12
42

Crecimiento proporcional del 4/1 al 23/7

15%
-
-

Crecimiento medio del 23/7 al 7/12

4
3
10

Crecimiento proporcional del 23/7 al 7/12

6%
-
-

Crecimiento medio del 4/1 al 7/12

12
13
41

Crecimiento proporcional del 4/1 al 7/12

17%
-
-

Tabla 10: Crecimiento según tamaño inicial y por especies

Durante el invierno, los laureles que tuvieron un crecimiento relativo más rápido son los de tamaño inferior a 25 centímetros. En el segundo periodo, son los que menos han evolucionado en proporción al tamaño. Con los viñátigos no sucede lo mismo. Tanto en el primer periodo como en el segundo, el mayor crecimiento relativo al tamaño es el de los ejemplares menores de 25 centímetros, con diferencia sobre las otras dos categorías. Además, en ambos periodos se comprueba que cuanto mayor sea el tamaño del árbol, más lento es su crecimiento relativo.
En valores absolutos, los laureles que más crecieron en la primera mitad del año son los de tamaño comprendido entre 25 y 50 centímetros, que también son los que menos crecieron en la segunda mitad. En esa ocasión fueron los mayores de 50 cm. los que experimentaron un mayor desarrollo, pero esto está siempre sujeto a la incertidumbre debida a la pequeña diferencia de medidas. Sin embargo, los viñátigos también coinciden con el crecimiento absoluto en ambos periodos, siendo los de menos de 25 centímetros los que más han crecido.
Lo que ha quedado más claro de estos datos es que las plantas de más de medio metro no son ideales para repoblar, puesto que su crecimiento es más lento y su adaptación al medio más complicada. Esto se debe en parte al haberse aclimatado excesivamente a las condiciones del vivero en el que estuviesen, además de otros factores que merman el crecimiento, como las raíces reviradas por la pequeñez del envase previo a la plantación definitiva. Los ejemplares de menos de 25 centímetros se adaptan bien y crecen rápidamente, pero parece que soportan con más dificultad que los mayores las condiciones fuertes del verano. Resumiendo, el tamaño ideal, tanto para viñátigos como para los laureles, debe ser el comprendido entre 25 y 50 centímetros.

Datos absolutos de crecimiento

Por último, la tabla 11 refleja los datos absolutos del crecimiento de todos los árboles, es decir, se recoge las medias, sin importar que hayan sido medidos en las tres ocasiones o no. Por lo tanto, los muestreos no son siempre sobre los mismos ejemplares, pudiendo haber alguno que no se incluya en una o más medidas.

Laurus azorica
Datos
Número de ejemplares primera visita
46
Talla media primera visita
47 cm.
Desviación estándar
± 23 cm.
Número de ejemplares segunda visita
45
Talla media segunda visita
57 cm.
Desviación estándar
± 25 cm.
Crecimiento bruto entre primera y segunda visita
10 cm.
Crecimiento relativo a la medida inicial
22%
Número de ejemplares tercera visita
38
Talla media tercera visita
56 cm.
Desviación estándar
± 29 cm.
Crecimiento bruto entre segunda y tercera visita
-1 cm.
Crecimiento relativo a la segunda
-2%
Crecimiento bruto total
9 cm.
Crecimiento relativo al tamaño inicial
19%
Persea indica
 
Número de ejemplares primera visita
40
Talla media primera visita
42 cm.
Desviación estándar
± 22 cm.
Número de ejemplares segunda visita
28
Talla media segunda visita
51cm.
Desviación estándar
± 25 cm.
Crecimiento bruto entre primera y segunda visita
9 cm.
Crecimiento relativo a la medida inicial
21%
Número de ejemplares tercera visita
29
Talla media tercera visita
59 cm.
Desviación estándar
± 26 cm.
Crecimiento bruto entre segunda y tercera visita
8 cm.
Crecimiento relativo a la segunda
14%
Crecimiento bruto total
17 cm.
Crecimiento relativo al tamaño inicial
41%

Tabla 11: Datos absolutos de crecimiento

Con esta evaluación de los datos, se obtiene un crecimiento similar de las plantas en el periodo invernal (ya sean viñátigos o laureles). Sin embargo, en el periodo estival, los laureles presentan un crecimiento negativo. Esto no quiere decir necesariamente que hayan disminuido el tamaño (los muestreos son diferentes), sobre todo teniendo en cuenta que la diferencia es sólo de un centímetro, es decir, dentro del error instrumental. Lo que sucede es que el crecimiento de estos árboles es prácticamente despreciable en este periodo. No pasa lo mismo con los viñátigos, que han crecido aproximadamente lo mismo en invierno que en verano. El resultado final es un crecimiento de 17 centímetros de media para los viñátigos (41% del tamaño medio inicial) y de 9 centímetros para los laureles (19% del tamaño medio inicial). En la figura 3 aparecen las gráficas para el crecimiento absoluto de los viñátigos en azul y de los laureles, en rojo.

Al pasar un año completo, los viñátigos llegan a superar en tamaño a los laureles, que en un primer momento habían crecido mucho más que los otros.
La fiabilidad de estos datos absolutos es muy relativa, sobre todo teniendo en cuenta que muchos de los árboles que no aparecen en alguno de los muestreos pueden haber sido arrancados, mutilados o no encontrados. Esto hace que no se esté evaluando siempre a los mismos ejemplares, provocando una gran dispersión de errores que influyen de forma significativa en los resultados.

Conclusiones

Al cabo de un año, sólo queda el 65% de los árboles plantados, debido sobre todo a las acciones vandálicas de desaprensivos que se han dedicado a arrancarlos y partirlos. Este dato incide mucho en los cálculos y medidas realizados, impidiendo hacer un estudio más fiable del presente. Sin embargo, los árboles mutilados han demostrado tener una gran resistencia, presentando brotes nuevos, yemas e incluso chupones cuando han sido partidos cerca de la base del tronco.
En los dos periodos en los que hemos dividido el año, uno desde Enero a Julio y el otro de Julio a Diciembre, las plantas han tenido una evolución diferente. En el primero, el crecimiento fue importante, mientras que en el segundo (coincidiendo con el verano y el otoño), los árboles prácticamente no evolucionaron, manteniendo su talla media.
El porcentaje de viñátigos muertos por causas naturales es superior al de laureles, lo cual quiere decir que esta segunda especie es más resistente a las condiciones climáticas adversas. Sin embargo, los viñátigos que han sobrevivido, crecieron más en el periodo seco que los laureles.
La cobertura vegetal circundante se considera un factor decisivo en la primera mitad del año, donde crecieron mucho más las plantas cubiertas. Sin embargo, estas fueron precisamente las que menos crecieron en el segundo periodo.
Por tamaños, los viñátigos plantados con menos de 25 centímetros son los que más crecieron en ambos periodos, y todos tuvieron el mismo porcentaje de supervivientes. Sin embargo, los laureles presentan variaciones según el periodo. En datos absolutos, los laureles entre 25 y 50 centímetros fueron los que más crecieron en el primer periodo, y los mayores de 50 en el segundo.
Como dato curioso, midiendo el crecimiento absoluto (es decir, las medias de todos los árboles en cada medición, no los que estaban en las tres), se obtiene un crecimiento importante de los viñátigos en el segundo periodo, mientras que los laureles se mantienen.


Disposición y tamaños de la repoblación del 30/11/97

Introducción

Para continuar la labor comenzada el año anterior, a finales de 1997 se volvió a plantar en la misma zona que a finales del 96. En esta nueva ocasión, el número de ejemplares es superior (169) y más variado. En la primera plantación sólo había dos especies distintas (viñátigo y laurel), mientras en esta segunda ya contamos con 9 especies diferentes, seis arbóreas, dos arbustivas y una herbácea.
La evolución de estas plantas se estudiará de formas diferentes, pues con los arbustos y las hierbas no tiene tanto sentido hablar de la altura del tronco, sino más bien de otro tipo de parámetros a veces más subjetivos, como la floración, el aspecto de las hojas y tallos, etc. En cuanto a los árboles, el método a seguir va a ser idéntico, paralelo a los primeros 97 y, en un futuro, el estudio será conjunto. Los árboles han sido anillados y el resto de plantas no.
Este pequeño informe sólo pretende servir como punto de partida para realizar los estudios, presentando la disposición y condiciones iniciales de los ejemplares plantados.

Especies y cantidades plantadas

Arboles

En la tabla 12 aparecen las seis especies arbóreas plantadas, así como el tamaño inicial medio que tenían en el momento de su plantación.

Científico Común Número Altura Desviación Recorrido
Persea indica Viñátigo 47 29 28 134
Apollonias barbujana Barbusano 37 34 12 49
Myrica faya Faya 29 37 15 54
Laurus azorica Laurel 18 38 35 144
Picconia excelsa Palo blanco 1 24 - -
Ilex perado ssp. Platyphylla Naranjero salvaje 1 12 - -

Tabla 12: Número y tamaño de las seis especies arbóreas plantadas

La altura es en centímetros y la desviación se refiere a la normal. El recorrido es la diferencia entre la planta más pequeña y la mayor. En el caso de los viñátigos y los laureles, este valor es inmenso, así como la desviación, porque existe un par de ejemplares de más de un metro. Se trata de cuatro plantas de casi siete años de edad, que probablemente presenten muchas dificultades para sobrevivir, pues estarían ya más que adaptadas a las condiciones del vivero del que proceden.
También se plantó árboles quizás excesivamente pequeños, como un laurel de 8 centímetros y un viñátigo de 11. En el caso del palo blanco y el naranjero salvaje, las magnitudes no son medias y no existe desviación ni recorrido, por ser un sólo ejemplar de cada especie.
En cuanto a la localización de los árboles (ver croquis, apéndice III), se optó por plantar las especies más resistentes (faya y laurel) en las zonas más abiertas, aunque en general, todas las especies están distribuidas de manera que pueda estudiarse su comportamiento en diferentes coberturas y exposiciones al sol y al viento.

Arbustos

Se plantó dos especies: la lengua de pájaro (Globularia salicina) y la malfurada (Hypericum grandifolium), ambas presentes en la zona y procedentes de semillas de los alrededores. En la tabla 13 aparece el número de ejemplares de cada una. Como se comenta en la introducción, no se tendrá en cuenta la altura de estas plantas, sino otros datos que consideremos oportunos según cómo evolucionen. Al no estar anillados, tampoco se podrá realizar un seguimiento individual exhaustivo.

Científico Común Número
Globularia salicina Lengua de pájaro
11
Hypericum grandifolium Malfurada
19

Tabla 13: Especies y número de arbustos plantados

La práctica totalidad de las Globularias se encuentra en zonas descubiertas de la vegetación circundante, y expuestas al viento (ver croquis, apéndice III). Se hizo esto así para crear pequeños elementos que frenen el viento dominante, y que vayan recubriendo zonas demasiado expuestas. Se supone que la especie es resistente a estas condiciones. En el momento de plantarlas, medían unos 15 centímetros y dos de ellas estaban empezando a echar flor.
Las malfuradas fueron colocadas en lugares variados (ver croquis, apéndice III), para comparar la evolución en condiciones diferentes, al igual que con los árboles. Al plantarlas, tenían una rama principal de unos treinta centímetros, y unas tres o cuatro ramas laterales más cortas.

Hierbas

Sólo se plantó seis ejemplares de bejeque, concretamente la especie Aeonium cuneatum, de semilla procedente de los alrededores. Se colocaron en una ladera orientada al norte, con gran incidencia del viento dominante, aunque también con mucha radiación solar, lo que puede que impida su evolución normal.

Todas las plantas de ambas plantaciones aparecen en el croquis, con colores diferentes, para distinguirlas (apéndice III). También hay una tabla completa con todos los datos de las especies plantadas en el apéndice II.





Bibliografía


Apéndices

Apéndice I:

Tabla principal de la repoblación del 15/12/96

Apéndice II:

Tabla principal de la repoblación del 30/11/97

Apéndice III:

Mapa y croquis

Apéndice IV:

Datos meteorológicos

Apéndice V:

Fotos

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