ATAN

El modelo económico de Canarias: el ejemplo gomero.

Desde hace muchos años, el modelo económico propiciado por los partidos políticos más importantes de las islas no admite discusión. Se ha impuesto en Canarias una única forma de entender el crecimiento económico y el bienestar de la sociedad. Este modelo necesita un aumento constante de la inversión y del consumo a costa de los recursos naturales de las islas, pero este tipo de crecimiento económico implica un crecimiento exponencial incompatible con el concepto de desarrollo sostenible. Son los grandes empresarios de la construcción, más que los del sector turístico, los que dirigen este modelo de desarrollo con el apoyo de los principales partidos políticos y de la mayor parte de los medios de comunicación. Las grandes infraestructuras y la creciente urbanización del territorio insular son los pivotes sobre los que se apoya el constante incremento del PIB, ha de la renta por habitante se haga a costa de un deterioro creciente de la calidad de vida de la sociedad canaria. Los hechos lo demuestran: faltan hospitales, la educación no cuenta con recursos suficiente, la asistencia social es más una manera de captar votos y las basuras inundan los rincones de las islas. Sin embargo sobra dinero para obras faraónicas, muchas de ellas innecesaria o dañinas para el medio ambiente y el bienestar de los canarios pues, en caso contrario, este modelo de desarrollo no funciona.

Este sistema depredador y socialmente injusto no es exclusivo de las islas “grandes”, la Gomera es otro claro ejemplo. En esta isla sus políticos no han solucionado los problemas más elementales: las basuras se siguen tirando en espacios naturales sin ningún tipo de tratamiento, la isla pierde población y los sectores productivos tradicionales siguen sumidos en la decadencia. Esta política caciquil es una práctica generalizada en la Isla, tanto por parte del cabildo insular como por los ayuntamientos. EL mejor ejemplo lo encontramos en el municipio de Valle Gran Rey gobernado por el cacique local de Coalición Canaria, Esteban Bethencourt. Este edil pretende, a pesar de haber sido rechazado un anterior proyecto, construir una carretera que una Arure con el pago de Taguluche, una obra es innecesaria y que afecta gravemente a espacios naturales protegidos.

La memoria de este proyecto es fiel reflejo del modelo de desarrollo impuesto a la sociedad canaria. Si empezamos por la justificación encontramos un manido discurso basado en decir unas cosas y hacer todo lo contrario. Dice desde el ayuntamiento que pretende potenciar el desarrollo de un asentamiento rural, favorecer los cultivos, el mantenimiento del caserío y la conservación de la vegetación. Es congruente, por tanto, que esta carretera esté englobada en el Plan de Medianías y no figure entre las obras públicas programadas en la Isla. Pero aquí aparece el primer inconveniente, una carretera como ésta no puede figurar entre las obras a ejecutar en el Plan de Medianías porque implica la construcción de cuatro túneles (el de ochocientos metros sería el más grande de La Gomera) en cinco kilómetros de carretera, es un tipo de obra descartado en este Plan. Esta costosísima vía tiene como obra complementaria prevista por el ayuntamiento, una embotelladora de agua en Taguluche. La paradoja está en que ya existe un edificio que se hizo para una embotelladora y que tiene que ser derribado por orden judicial ¿Es un chiste gomero o un ejemplo de caciquismo?

Un precedente dejó claro la realidad que se oculta en los discursos: La carretera que se hizo -para el desarrollo de la agricultura, según decía el ayuntamiento- desde Taguluche hasta el barranco de Guariñén (y por la cual está procesado por presunto delito ecológico el alcalde.) pero, lo llamativo del caso es que no hay agricultura ni posibilidad alguna de que la haya en el futuro, pues este espacio será ocupado por una urbanización turística.

Tan enorme inversión la justifica el ayuntamiento por el ahorro que supone sobre los 21 kilómetros actuales que separan a Taguluche de Valle Gran Rey. ¿Se imagina el lector lo que se podría hacer en Taguluche si se invirtiera en su desarrollo y conservación la enorme cantidad de dinero para una carretera que le hará perder su gran atractivo: su patrimonio natural y su tranquilidad? Es evidente que para el turismo rural la relativa lejanía de Taguluche no es un factor de repulsión, por el contrario está claro que es uno de sus principales reclamos. Pero la única obra complementaria prevista con la nueva carretera -la embotelladora- en el hipotético caso de que se volviera a construir otra, supondría quitarle el agua de los manantiales y, sin ellos, no hay agricultura ni ecosistemas asociados al agua. Es realmente asombroso. Lo que no asombra es que el informe de impacto ambienta lo haga Hydra Consultores, su trayectoria la acreditan como la más idónea para este tipo de informes de impacto ambiental.

8 julio 2004


La Gomera


Taguluche

Alegaciones

- Alegaciones de ATAN al proyecto de la carretera de Arure a Taguluche.

Carreteras

- Más información sobre las obras destructivas de carreteras canarias en nuestra sección dedicada.

Ir a...