El Plan General de Ordenación Urbana de la Laguna

23/7/1998

La Laguna es la segunda ciudad en importancia de Tenerife y la tercera de Canarias. Fue capital de la isla durante mucho tiempo, hasta que hechos históricos destacables, como la derrota de Nelson hace 200 años, hicieron de Santa Cruz la actual capital. Después de pasar unos siglos olvidada desde el punto de vista del desarrollo urbanístico, que se centró en la nueva capital, la Laguna ha vuelto hoy a cobrar importancia, por poseer muchas más posibilidades de crecimiento que Santa Cruz, cuyo territorio urbano está prácticamente colapsado.

Ambas ciudades están unidas físicamente en sus barrios periféricos, por lo que la expansión de la Laguna sólo puede ser hacía zonas agrícolas situadas en la parte norte del casco, opuesta a la 'frontera' con Santa Cruz. Desde hace un cuarto de siglo, algunos barrios como la Cuesta, Taco, Candelaria, la Higuerita,... han ido creciendo desmesuradamente, aumentando la población de la Laguna hasta los más de 100000 habitantes que posee actualmente. Esta cifra es aproximadamente la mitad de Santa Cruz. Sin embargo, la capital recibe casi veinte veces más dinero procedente de subvenciones, presupuestos para obras, etc. Esto, unido a un funcionamiento lamentable del ayuntamiento, han hecho que la Laguna tenga un urbanismo catastrófico.
Por un lado están las calles estrechas y mal trazadas de casi todos los barrios nuevos, como si no hubiese suficiente con tener que soportar los coches todavía circulando por las antiguas calles del centro histórico. Todo el mobiliario urbano, desde las aceras hasta los bancos, está en un estado de conservación deplorable, propio del salvajismo general que se vive hoy en día y que se refleja mucho en los lugares más olvidados por las administraciones. Las obras municipales destacan por lo chapuceras que son, y se asiste continuamente a reparaciones milagrosas que los operarios del ayuntamiento realizan de forma increíble con los pocos medios de que disponen.

Vertedero incontrolado en La Laguna
Vertedero incontrolado en La Laguna

La ciudad está llena de basura, al igual que los barrios periféricos (en la foto). Junto al campus central de la universidad, es raro el día que no se acumule un basurero infinito de latas, botellas, cartones de pizzas... Tejina, la Cuesta y Taco son probablemente los lugares más sucios de la isla. Los contenedores de basura no se lavan, y en algunos lugares han sido sustituidos, por encontrarse en condiciones higiénicas intolerables. En solares y fincas semiabandonadas, se acumulan vertederos incontrolados con todo tipo de electrodomésticos y muebles. Las zonas de montaña visitadas por excursionistas de coche, radio y balón de fútbol', como el Llano de los Viejos o la Mesa Mota, son auténticos vertederos donde, además, abundan los animales abandonados por sus dueños cuando han crecido demasiado y ya no son un bonito regalo de reyes.

Actualmente se ha construido muchas viviendas en la zona de la Verdellada, cuyas calles, recién inauguradas, siguen siendo estrechas, feas, con grandes desniveles y con aceras mínimas sin un sólo árbol. Parece mentira que en un lugar como la Laguna, antiguamente poblado por laurisilva y donde la humedad sigue siendo elevada, no sean capaces de plantar, aunque sólo sea en pocetas urbanas, ejemplares autóctonos más que adaptados a este medio, a los que no habría ni que regar. Porque otra cosa que falta en la Laguna son las zonas verdes. Los pocos parques y jardines son insuficientes para la población de la ciudad.

Parece que una de las soluciones a este desmadre urbanístico es la aprobación, hace unos meses, del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). En él se marca las directrices a seguir para que la ciudad crezca de forma lógica, respetando unas ideas preestablecidas de disciplina urbanística. El problema es que estas ideas atentan a la agricultura, ganadería y también al patrimonio histórico.

La Vega, una zona agrícola importantísima, se encuentra parcelada en el PGOU por futuras calles y solares edificables. El primer paso destructivo, aparte de la gran cantidad de apartamentos y casas que ya hay, es la Vía de Ronda, arteria principal y futuro eje de la Vega, de ineficacia comprobada. También la zona de los Baldíos y Geneto se ve afectada directamente por este plan, pero no sólo por la agricultura, sino por existir en ella grabados rupestres de gran importancia, en parte saqueados, rotos u olvidados.

El plan ha sido devuelto dos veces por parte de la Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, prueba elocuente de la dureza con la que ha sido redactado. Los estudios insuficientes (por lo menos los que salen a la luz pública) no parecen justificar que se frene el avance de la ciudad, destinada a ser en el futuro más grande que Santa Cruz. Esto no asusta a los políticos, sino parece que los enorgullece, como si fuese algo digno copiarse de la capital de la gran barriada en que se está convirtiendo esta isla.

Firmado: Xarejo

Principal | Correo | Temas | Secciones | Servicios