En esta primera imagen, se observa el tremendo agujero para la construcción de los aparcamientos, y como éste afecta a la estructura del Puente Serrador, en el que se formó una tremenda grieta. Los dos leones que encabezan el puente se pueden ver en lo alto de la obra, con los cimientos de los pilares que los soportan al aire. A la izquierda, una tubería es sujeta por puntales al muro. La plazoleta que había en lugar de este hueco había sido remodelada unos meses antes. Se ve que al Ayuntamiento le gusta tirar el dinero y reconstruir lo recién arreglado.

Aquí vemos uno de los grandes derrumbes que se formó, junto al edificio gris, al que se accedía por una pequeña acera, detrás de la valla que vemos en la foto. Nótese que, con el derrumbe, también cayó la acera situada justo encima, que fue sustituida por unos tablones de madera.

La parte más cercana al mercado de la obra ya estaba acabada, por lo menos en lo que a la estructura se refiere. Sin embargo, el tráfico no se restableció hasta un año y medio después de esta foto. Encima, la rotonda que colocaron en la superficie, no permitía el giro de las guaguas, y tuvieron que rehacerla. ¡Viva la planificación!