Espectacular foto en la que se observa cómo la obra de estos aparcamientos llegó a rozar los cimientos de las construcciones limítrofes, provocando numerosas grietas y fisuras. Nótese, a la izquierda de la foto, como el edificio que hace esquina se queda incluso sin acera, y, para acceder al portal, hay un andamio amarillo de varios pisos, que sujeta una tarima por la que la gente accedía al inmueble. Actualmente, con la obra acabada, los que no la conocieron ignoran que, bajo tierra, esto haya sido de esta manera.