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ATAN
La Rotonda del político inútil Al principio de esta legislatura, Ricardo Patrick Melchior Navarro, actual presidente del Cabildo de Tenerife, cometió el error de anunciar que esta sería la “era del transporte” para la isla. Se refería a los grandes avances que sufriría el transporte terrestre en la misma durante su mandato. En realidad, parece que su concepto particular de los medios de comunicación internos sólo se ha centrado en la construcción de un tranvía y un carril de guaguas más o menos eficiente, pero que nunca se termina.
Sin embargo, ha descuidado de manera significativa el actual y único transporte colectivo público existente, que es la guagua. Con las obras de la autopista del norte (TF-5), ya lo hemos comentado varias veces (ver enlaces en el panel de la derecha) ha conseguido retardar entre 15 minutos y media hora el trayecto entre Santa Cruz y La Laguna, sobre todo en sentido ascendente. Esto no sólo afecta al tráfico de pasajeros entre ambas ciudades, sino también al de todas las líneas que continúan para el norte. Un viajero con destino a Los Realejos, por ejemplo, tiene que tragarse toda la cola de acceso a Las Chumberas, mientras ve a los coches particulares pasando a su lado a más de 100 kilómetros por hora. Si un habitante de Tenerife se plantea usar la guagua por el beneficio que supone para el medio ambiente el consiguiente ahorro de combustible, lo que hace el Cabildo, en lugar de premiarlo, es perjudicarlo con un servicio lamentable, mientras ve que los que más perjudican al medio, es decir, los grandes coches de importación con un solo ocupante, adelantan a las guaguas. Un solo dato a modo de ejemplo: el trayecto de Santa Cruz a La Laguna por la autopista se hace en coche en 7 minutos, y en guagua se puede tardar más de una hora. Lamentable. Pero Melchior, principal responsable de esta catástrofe, sigue hablando de desarrollo sostenible. Aunque ya lo hemos comentado en otra ocasión (ver enlaces en el panel de la derecha), vamos a resumir los principales problemas que se encuentra el usuario entre Santa Cruz y La Laguna:
Pues bien, por si fuesen pocas estas trabas que han colocado en la autovía entre Santa Cruz y La Laguna después de las obras, y que llevamos sufriendo ya desde hace un par de años, ahora han rematado la faena con otra obra más, igualmente nefasta para el transporte público.
Al llegar al cruce con Lora Tamayo, en La Laguna, en lugar de continuar hacia la Avenida de la Trinidad, para hacer otra cola en ésta, ahora nos obligan a darle la vuelta a la práctica totalidad de la rotonda, para reincorporarnos a un carril que antes era prolongación del que traíamos, pero que ahora está interrumpido por una valla. Además, en plena rotonda han hecho una parada echando cemento a un parterre con árboles, y poco más. Otra muestra de respeto hacia el usuario de la guagua (no hablemos de los discapacitados, a los que tanto apoya el Cabildo con la sociedad SINPROMI).
Por este motivo, hemos decidido solicitar al Cabildo que dicha rotonda pase a llamarse “Rotonda del político inútil”, por no citar a ninguno en concreto. Así, cada vez que un pasajero maldiga a TITSA y al Cabildo por hacerle dar esa vuelta estúpida, se acordarán de quién es el auténtico culpable de este desastre.
Sólo a modo de ejemplo, y para que entiendan los niveles de rabia e impotencia a los que podemos llegar los usuarios de la guagua, sobre todo aquellos que no tenemos coche por beneficiar al medio ambiente, y no por cuestiones económicas o de incapacidad para conducir: Imaginémonos que, después de inaugurar la obra de la autopista, los cruces que hasta ahora tenían puentes, se transforman en enlaces al mismo nivel, en los que hay que hacer colas. O que, tanto si vas a Las Chumberas como si sigues para el norte, tienes que tragarte la cola. O que, antes de entrar a La Laguna, obligatoriamente tienes que darle una vuelta casi completa a una rotonda. Pues bien, para los que no tenemos coche, eso es lo que ha pasado tras las obras: lo que antes pasábamos con puentes, como Las Chumberas, el Hospital, Los Majuelos o la Vía de Ronda, ahora lo tenemos todo a nivel, con cruces llenos de coches y “ceda el paso”. Luego, una vuelta al ruedo antes de llegar a La Laguna, para marearnos por gusto. ¿Para eso se gastaron los millones que costó la obra de la TF-5? Desde el punto de vista de un usuario de la guagua, que debería ser el primer considerado, la obra es un auténtico fracaso, y sólo sirve para empeorar sensiblemente la situación.
En los países civilizados, es decir, en lugares como Alemania, de la que tanto presume Ricardo Patrick, y a la que intenta imitar con tranvías, las obras siempre benefician primero al transporte público colectivo, y luego al resto. Incluso cuando hay que hacer obras, y se cierra una calle parcialmente se desvía el tráfico de coches y no el de guaguas, a diferencia de aquí (véase, por ejemplo, la obra del túnel del Barranco en la Rambla de Santa Cruz). Y, por supuesto, a nadie se le ocurre pensar que se haga una obra para que las guaguas tarden 20 minutos más, y ahorrarle 5 a los coches particulares. Una vergüenza. Además, las soluciones como el tranvía son sólo aplicables donde el pueblo tiene una educación vial respetuosa y adecuada, y no aquí, donde Coalición Canaria sólo enseña a los jóvenes a “cargarse” en conciertos como el “Son Cochinos”, “Eólica”, “Cabeza de Perro”, “Campus Rock”, “+ Dance” o festivales de “Reggaeton” y “Tuning”…
Cada vez que viajamos a la Península, o a otro país, o incluso a Las Palmas, vemos como hay un auténtico vuelco de todas las autoridades por el transporte público. Aquí, hacen fotos del Auditorio para folletos turísticos, intentando que no se vea el piche del Castillo Negro. Una auténtica República Bananera. |
14 Septiembre 2005
Referencias
Transporte
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