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ATAN
El Parque Nacional del Teide Información actualizada en Septiembre de 1998 La problemática del Parque las podemos agrupar en dos grandes conjuntos: los derivados de la gestión de un espacio protegido por la ley y los que alteran o podrían alterar los valores naturales que se tratan de preservar. Obviamente, estos dos conjuntos están interrelacionados y mutuamente condicionados. Cambios en la gestión Como todos los Parques Nacionales, los cambios introducidos por la ley 41/97 suponen la gestión compartida entre la Comunidad Autónoma y el Gobierno de la Nación. El órgano ejecutivo lo asumirá una comisión mixta que en el caso de Canarias estaría constituida por cuatro representantes del gobierno central y otros cuatro por el gobierno autonómico y su responsabilidad abarcaría a los cuatro parques del archipiélago. También supone cambios en la composición del Patronato, en la actualidad sólo hay un representante de las asociaciones que tengan en sus estatutos la protección del medio ambiente y está ocupada por el representante de la federación española de montañismo. (El representante de ATAN asiste como invitado del Presidente). En el nuevo Patronato habrá dos puestos para las asociaciones ecologistas y uno para las federaciones deportivas relacionadas con el Parque. También es novedad la inclusión de u representante de los trabajadores del parque y del SEPRONA. De todas maneras, el predominio absoluto corresponde a los representantes de la administración: 19 de los 29 miembros previstos corresponden al gobierno central, al autonómico, al cabildo y a los ayuntamientos, lo que otorga a sus representantes demasiado peso en el Patronato. Las amenazas a la integridad del Parque El Parque nacional del Teide presenta un grado de conservación muy bueno, de hecho, el territorio protegido ha mejorado sustancialmente desde su declaración. Este hecho le ha merecido la distinción del Consejo de Europa que le ha otorgado, y seguido renovando, el Diploma Europeo. Pero, como dice en sus recomendaciones el Consejo de Europa, El Teide tiene varios problemas que no se han solucionado a los que se les ha ido añadiendo los nuevos. Especies introducidas La amenaza más grave a la integridad del parque producida por la introducción de especies exóticas, se debe a los muflones. Este herbívoro fue introducido en 1971 con fines cinegéticos y su número ha llegado a superar los 700 ejemplares. En la actualidad se calcula unos 400 ejemplares que siguen siendo una grave amenaza para la flora endémica del Parque. Hasta ahora, pese a las reiteradas recomendaciones del Consejo de Europa, los proyectos de erradicación de esta especie han fracasado y no parece que se pueda, o se quiera, hacerlo en un futuro más o menos inmediato. Otra especie introducida, en este caso desde el siglo XVI, es el conejo. La caza controlada permite mantener limitada la población y su impacto en la flora del Parque. La flora exótica también ha invadido el Parque, aproximadamente el 50% son especies introducidas. Afortunadamente no han conseguido, hasta ahora, colonizar grandes extensiones pero una malva logró arraigar en el entorno del refugio de Altavista a más de 3.000 metros de altitud y tuvo que ser eliminada. En el entorno del Parque, en la zona del Portillo existen numerosos ejemplares de pinos insigne y de cedros del Atlas, muchos de los cuales estarán dentro del Parque cuando se publique la ampliación y podrán ser eliminados. Los impactos humanos El hecho de estar enclavado en una isla dependiente del turismo ha convertido al Parque Nacional del Teide en el más visitado de España, supera los tres millones de visitantes, y a ello se deben los principales problemas que amenazan su integridad. Su incidencia se puede separar en dos apartados:
El visitante medio accede mayoritariamente en coche y su estancia tiene una duración media de una hora treinta minutos, registrándose la mayor afluencia en las horas centrales del día. Lógicamente, en las zonas dónde está permitido aparcar son las que registran la mayor concentración de visitantes lo que ha generado la consiguiente degradación de estos entornos. En la actualidad se está elaborando un Plan de Accesos que tiene como finalidad regular y controlar la afluencia de visitantes, pero su elaboración está encontrando dificultades debido a las pretensiones del Cabildo de Tenerife de crear un gran centro multiuso de 30.000 m² Según el Plan Insular de la Isla (PIOT) se ubicaría en las proximidades del Caserío del Portillo Alto. El teleférico ha permitido el acceso fácil a la cima del Teide, las consecuencias han sido la degradación del cono, derrumbes en las laderas que han afectado a la seguridad de las personas, introducción de especies exóticas y la alteración paisajística del volcán. En la Rambleta, y muy próximas a la terminal del teleférico, existen unas construcciones que tenían que haber sido derribadas según el Plan rector aprobado en 1984, a lo que se suma las reiteradas peticiones del Consejo de Europa que hasta ahora no han tenido resultado. La permanencia de estas casetas se explica oficialmente diciendo que servirían de refugio en caso de emergencia climatológica que afectara al funcionamiento del teleférico, la realidad es que se utiliza, por parte del concesionario del restaurante como bar ilegal, lo que debe aumentar sustancialmente su cifra de beneficios que deben ser muy altos si se tiene en cuenta sus precios. Eustaquio Villalba Moreno |
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