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29/9/00
Los socialistas canarios están preparando sus congresos para adaptarse al cambio tranquilo que preconiza su nuevo secretario general y, supongo, que sus militantes estarán estudiando las ponencias y preparando toda la parafernalia que conlleva un congreso del partido. El objetivo declarado es la renovación de ideas y personas que les permita volver a obtener la confianza del electorado, algo que ha quedado claro cuando el actual secretario general de los socialistas canarios anunció que quiere seguir en el cargo para dirigir la renovación. Juan Carlos Alemán tiene hechos que indican qué entiende por renovación y cambio en su partido y éstos no indican, precisamente, que este cambio esté guiado por la honestidad y la ética. Hasta Fujimori ha resultado ser mas honesto y respetuoso con la democracia que el secretario general de los socialistas canarios. El Presidente del Perú acaba de renunciar a su cargo al descubrirse una compra de voto, los socialistas firman acuerdos con Dimas Martín en Lanzarote, cacique local condenado varias veces por los tribunales y, precisamente, entre sus condenas figura una de tres años de cárcel por comprar el voto de un concejal de otro partido. La carencia de principios democráticos, el asumir que todo vale con tal de llegar al poder de los actuales dirigentes socialistas, explica que salgan a la opinión pública apoyando medidas que suponen graves atentados ecológicos. Una muestra evidente es el respaldo expresado por los consejeros socialistas en el cabildo de Tenerife a los que exigen una vía pecuaria por el Parque Nacional del Teide. Lo hacen en contra de todos los informes técnicos y científicos, no tienen en cuenta el rechazo unánime del Patronato y de la Comisión Mixta de Parques, pero deben pensar -y eso es suficiente justificación para estos sedicentes socialistas- que así le quitan votos a los nacionalistas, pues son ellos los que defienden las "tradiciones". La falta de principios éticos y de coherencia ideológica que caracteriza a este tipo de político es lo que permite entender su forma de gobernar en muchas instituciones, por ejemplo, en el cabildo de la Gomera. Como decía Felipe González. "No importa que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones". Qué importa que Casimiro Curbelo sea el perfecto ejemplo del político que hacen la vista gorda a las ilegalidades que favorecen a los grandes empresarios, nada. Tampoco les preocupa los desastres ambientales que su desafortunada gestión está produciendo en la naturaleza gomera, ni se considera obligado a dar explicaciones a los ciudadanos. Son incapaces de responder públicamente de sus actos y de su gestión, no dan la cara en los debates, niegan la información a los ciudadanos y se mantienen en el poder mediante la utilización clientelar del dinero público. Todo está justificado, incluso pactar con personajes que representan el lado negro de la democracia. De hecho, la formas gobernar de Dimas Martin en Lanzarote sólo tienen diferencias de detalle, si no tenemos en cuenta las sentencia judiciales, con las utilizadas por Casimiro Curbelo en La Gomera o Jesús Gil en Marbella. Los socialistas decían que querían el poder para transformar la sociedad, ahora muchos de sus dirigentes quieren el poder para transformarse ellos, para acceder a la elite dominante. Para estos profesionales de la política (afortunadamente no están todos) el partido es un simple medio y la ideología y la ética dos obstáculos que hay sortear para mantenerse en el cargo. Tienen muchos trienios de dirigentes y lo tienen claro: una cosa es lo que dicen en los documentos y en las tribunas de los congresos y otra lo que hacen cuando tienen el poder, lo ha demostrado el presidente de la Junta de Andalucía nombrando jefe de la televisión autonómica andaluza a su portavoz en el gobierno. Ya sabemos lo que han dicho los socialistas sobre la manipulación en TVE por parte de los directores nombrados por el PP, ahora también sabemos lo que hacen cuando la responsabilidad les corresponde a ellos. Eustaquio Villalba Moreno Portavoz de ATAN |