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ATAN
Réquiem por los parques nacionales de Canarias La reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que otorga en exclusiva la gestión de los parques nacionales a las comunidades autónomas, también implica, desgraciadamente, su condena a muerte. El cambio supondrá la sustitución de los criterios conservacionistas por los que se basan en la “rentabilización económica” de los espacios naturales. Durante los diez años en los que fui miembro Patronato del Parque Nacional del Teide, los representantes de las instituciones canarias, gobierno, cabildo y ayuntamientos, mostraron un absoluto desprecio por el objetivo prioritario de un Parque Nacional: la conservación del territorio y de todos los ecosistemas que alberga. Sus intervenciones, y a las actas me remito, poseen un denominador común, y nos es otro que el de convertir al Teide en una mezcla de parque de atracciones y de centro comercial en el que se cobra la entrada. El alcalde del ayuntamiento de La Orotava, Isaac Valencia, tiene una obsesión reiterada reunión tras reunión, multiplicar por euros los más de cuatro millones de visitantes. El irresponsable de Medio Ambiente del cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito, propuso celebrar una etapa del Camel Trophy en Las Cañadas con el peregrino argumento -y explícito desprecio a la esencia de un parque nacional- de la repercusión publicitaria de la isla en el mundo. No le importó convertir al Teide en reclamo turístico asociado al tabaco y a las antiecológicas carreras de “todoterrenos”. La actual viceconsejera de Cultura del gobierno de Canarias, Dulce Xerach Pérez, cuando era consejera de cultura del cabildo propuso, explicó y presentó en el patronato un proyecto de hotel de cinco estrellas en Las Cañadas. Figuraba como coautor de esta esperpéntica idea el arquitecto Martín Menís. No importaba que se hubiese aprobado –con el voto favorable de los representantes del cabildo- la reforma del Parador que, además estaba financiado por el gobierno central. De repente el gobierno de Canarias y el cabildo de la isla estaban dispuesto a gastarse más de mil millones de pesetas en una instalación hotelera que, gracias a la decisiva intervención de don Telesforo Bravo, no aprobó el Patronato. El Plan Insular de Ordenación del Territorio (PIOT) del cabildo de Tenerife ha sido el perfecto ejemplo de cómo concibe Coalición Canaria un parque nacional. Propuso urbanizar ¡30.000 metros cuadrados! En las cercanías del Portillo Alto y dedicarlos a restaurantes, salas de conferencias, comercios, centros de visitantes, aparcamientos, etcétera, etcétera. Conscientes del disparate, proponían ocultarlo “repoblando” de árboles en entorno de la zona urbanizada. La utilización del término repoblar solo es posible desde el total desconocimiento, primero de lo que es un parque nacional y, segundo, de los ecosistemas de las Cañadas. Esto no fue lo único grave del asunto, los gestores del parque nacional se enteraron de este proyecto para las cumbres centrales de Tenerife cuando se publicó. El cabildo no solicitó información, ni a los técnicos del parque, ni al Patronato. Tampoco informaron los representantes del cabildo de unos planes (el PIOT) que afectaban al parque nacional; por el contrario, aprobaron propuestas y normas como el Plan Rector (PRUG) que hacían imposible que el este mismo órgano colegiado pudiera aprobar la desastrosa propuesta de la institución que representaban. Por si esto fuera poco, el mayor incumplidor de las normas que regulan el funcionamiento de parque es la empresa teleférico del Pico de Teide S. A. que tiene como accionista mayoritario al cabildo. En su consejo de administración se sienta, y legalmente cobra por ello, el consejero de Medio Ambiente del cabildo de Tenerife. ¿Y qué podemos esperar de los responsables del medio ambiente del Gobierno de Canarias? Milagros Luís Brito está denunciada por ocultar informes técnicos que no eran favorables a los constructores. Los sindicatos han hecho público la persecución a que somete a todos los que osan discrepar de sus decisiones. Es un claro ejemplo de político deshonesto, de los que han pasado de militar en la extrema izquierda a la derecha más conservadora sin dar ningún tipo de explicaciones, son los José Carlos Mauricio, Wladimiro Rodríguez, Antonio San Juan, Hermelo.... Gente sin escrúpulos políticos, mentir para ello es una habilidad digna de alabanza y por eso no les importa cobrar por ostentar los cargos que se crearon para defender la naturaleza y la calidad de vida de los ciudadanos. Si los ciudadanos no lo remediamos, estos personajes se van a hacer cargo de “conservación” de los cuatro parques nacionales que hay en Canarias. Tenemos un ejemplo de lo que significará que las instituciones canarias gestiones los parques: el caso de Timanfaya. Antes de la creación del parque, el cabildo cobraba por la visita a las Montañas del Fuego y se respetó este derecho. En la actualidad, el cabildo de Lanzarote ingresa más de doce millones de euros anuales y no destina ni uno solo al parque. Esa es la razón por la que estos políticos sacaron a Dimas a hombros del Parlamento: les abrió camino. Eustaquio Villalba Moreno Portavoz de ATAN |
18 Noviembre 2004
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