Alegaciones a la pista de Valleseco

Febrero 2000

Estando en periodo de información pública el expediente de "mejora del camino de valleseco a la Fortaleza" en el término municipal de Santa Cruz de Tenerife y dentro del Parque Rural de Anaga, ATAN formuló las alegaciones siguientes:

Primero El trazado afecta a una zona clasificada por el PRUG como de uso moderado, prácticamente en toda su totalidad. El propio PRUG define que, en este tipo de zonas, no se permitirán nuevas roturaciones del terreno y, asimismo, no se permitirá la construcción de nuevas pistas o carreteras, como no sea en zonas colindantes con zonas de uso tradicional y con el fin de mejorar las infraestructuras dentro de estas zonas. Como usos prohibidos, destaca el punto 5.1.1.24, que se refiere a la construcción de nuevas pistas o carreteras, salvo [...] en las zonas de uso moderado cuando se trate de una obra de utilidad pública o interés social para la isla. En el apartado concreto dedicado a actividades prohibidas para zonas de uso moderado (apartado 5.2.3.1), se considera actividades prohibidas el cambio de usos del suelo, la edificación residencial o agrícola y la construcción de pistas y carreteras.

Segundo Se justifica el proyecto con la necesidad de mejorar la calidad de vida de los agricultores del lugar. El primer tramo del proyecto, desde el Pozo de la Piedra al Acueducto, está formado por un pequeño ensanche del barranco, con tres a cuatro niveles de terrazas de cultivo en la ladera Sur, y dos a tres en la norte, en parte abandonadas. La pista necesariamente deberá invadir una de estas terrazas y puede que afecte a más de una con el desmonte necesario, con lo que afectará directamente a la zona de cultivo. Por lo tanto, la poca superficie cultivable existente, debido a la gran pendiente del terreno, se vería afectada por la obra que, se supone, sirve de apoyo a la agricultura.

Por encima de este tramo, la casi totalidad de las fincas están abandonadas, muchas de ellas incluso han sido invadidas por la vegetación termófila existente en el lugar, por lo que su recuperación para usos agrícolas afectaría de forma grave a esta repoblación natural, impidiendo su avance a cambio de unas huertas de extensión mínima y cuya producción nunca puede ser competitiva, por bien comunicadas que estén.

En el tramo alto del barranco, hasta la degollada de la fortaleza, no existe ninguna construcción a lo largo de varios kilómetros y las de arriba no están habitadas, sirviendo de cuartos para el ganado, por lo que la construcción de una pista hasta este lugar significaría poner en peligro el valor ecológico de uno de los mejores barrancos del Sur de Anaga. Esto contradice el punto 5.1.1.24, que define como proyectos permitidos a aquellos que son de utilidad pública o interés social para la isla, pues sólo defienden los intereses de algunos particulares, perjudicando a la mayoría.

Tercero En el fondo del barranco existe una serie de construcciones, cuyo tamaño aumenta proporcionalmente a su proximidad a la actual pista. En las normas generales de protección del PRUG, apartado d), se dice que se considerarán compatibles con los fines de conservación [...] en las zonas de uso tradicional y moderado [...] las viviendas existentes en el momento de aprobación de este PRUG que cumplan con los siguientes requisitos: a) Superficie menor de 150 m2, b) altura de una sóla planta y c) Que ejerzan una función de apoyo a la actividad agrícola y ganadera. Pues bien, en el tramo de camino incluido dentro del proyecto existen edificaciones de más de una planta, y de más de 150 m2 de superficie. Además, también se indica la prohibición de construir en zonas de pendiente superior al 25% (punto 5.1.1.6), existiendo algunas en la ladera sur del barranco, a pocos metros del acueducto, y en las que el ayuntamiento ha instalado iluminación pública. En cuanto a las prohibiciones para zonas de uso moderado, el punto 5.2.3.1 prohibe expresamente la edificación residencial o agrícola, incluyendo los nuevos equipamientos con destino turístico.

Cuarto La vegetación existente en el barranco está compuesta, en el primer tramo de la zona afectada, por ejemplares arbustivos xéricos y termófilos, destacando grandes guaydiles (Convolvulus floridus), grandes poblaciones de gomeretas (Aeonium lindleyii) en las paredes del barranco, tajinaste de Anaga (Echium leucophaeum), Cerrajas (Sonchus tectifolius y Sonchus acaulis), Cornicales (Periploca laevigata), Bejeques (Aeonium urbicum), zarzaparrilla (Smilax canariensis) , col de risco (Crambe strigosa), sauces en el fondo (Salix canariensis) , cardones importantes (Euphorbia canariensis), Dracunculus canariensis y Solanum vespertilio. Gran parte de estos ejemplares se sitúan al borde del camino que pretende ensancharse, con lo que se verían seriamente afectados por las obras. Además, el vertido de derrumbes sobre el barranco, enturbiando o incluso cegando su cauce, puede afectar a las poblaciones de sauces, planta en recesión en la isla de Tenerife, que se vería directamente afectada en este caso.

Por si fuese poco, la peligrosa planta invasora rabo de gato (Pennisetum setaceum), se extiende por todo el fondo del barranco hasta donde acaba la actual pista asfaltada, lo cual es característico de la misma, pues se extiende gracias a los vehículos y en zonas muy transitadas por personas, apareciendo siempre en los bordes de las carreteras. Prolongar el acceso de vehículos sólo serviría para extender esta planta más arriba, por el Barranco de Valle Seco.

Quinto El trazado de la pista afectaría seriamente al fondo del barranco, pues en muchos lugares deberá cruzarlo, al ser impracticable el recorrido por existir una pared en una de las laderas. Además, también hay puntos en los que el ancho del cauce no supera el metro, con paredes estrechas a ambos lados. Tal es el caso de las paredes debajo del acueducto del Canal de Catalanes, donde es imposible pasar una pista sin colmatar el barranco de materiales de derrumbe. Todo ello afectaría seriamente al curso de agua que suele discurrir en invierno por el cauce, afectando consecuentemente a la vida animal y vegetal que en él haya. Esto es especialmente grave, si se tiene en cuenta que cada vez son menos los cursos de agua dulce existentes en Tenerife, especialmente en la península de Anaga, donde todos los valles que miran al sur hasta el de Igueste tienen ya una pista que los recorre hasta mucho más arriba que el de Valleseco, siendo este un importante reducto, a tan sólo un kilómetro del centro de Santa Cruz.

Sexto El camino tiene una calzada de piedra en bastante buen estado de conservación (debido a que se sigue transitando), cuya restauración debería llevarse a cabo por parte de los responsables de cultura del Cabildo de Tenerife, en lugar de ser destruida mediante la construcción de esta pista, que para beneficiar a unos pocos puede acabar con otro de los antiguos caminos que cruzaban la península de Anaga.

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