En el artículo 19 del documento normativo se habla del régimen jurídico aplicable a las construcciones, usos y actividades fuera de ordenación. Nos oponemos a los términos considerados en dicho artículo, debiendo procederse al derribo de toda edificación existente dentro de los límites del sitio de interés científico.
Respecto a la señalización del espacio protegido, contemplada en el artículo 20.4, proponemos que sea diferente a la utilizada en otros espacios de la isla, de gran impacto y de calidad deficiente, fácilmente deteriorables, incluso por el efecto del sol.
En el artículo 20.15 del documento normativo, referente a los usos prohibidos dentro de la reserva, se nombra las maniobras y ejercicios militares, aunque debería mencionarse explícitamente al sobrevuelo de artefactos militares.
En el artículo 20.17 del documento normativo, se contempla la tala de árboles o arbustos como actividad prohibida, salvo por razones de gestión o aprovechamientos autorizados. Proponemos eliminar esta última salvedad, ya que entendemos que no se debe autorizar ningún aprovechamiento dentro del espacio protegido.
En el artículo 20.23 del documento normativo, referente a los usos prohibidos, se debería hacer especial mención a la instalación de radares, para evitar situaciones como la que se está viviendo actualmente en el Parque Rural de Anaga.
Proponemos la eliminación de todas las especies animales y vegetales introducidos existentes dentro del Sitio de Interés Científico, especialmente la población de tartagueros (Ricinus communis) nombrada en el documento informativo, o las tuneras y tabacos moros (nicotiana glauca). También debe procederse a la sustitución de los eucaliptos y pinos no canarios existentes.
Se propone también la repoblación de los terrenos abandonados y pastizales existentes en el espacio protegido, especialmente aquellos que no estén sufriendo un proceso de colonización natural. Por ejemplo, los terrenos en los que se encuentran las comunidades de herbazales ruderales.
Proponemos la creación de una pequeña zona de exclusión, en la que se incluya la población de Limonium arborescens comentada en el documento informativo, para garantizar su conservación.
Respecto al canal que cruza longitudinalmente la mayor parte del espacio protegido, proponemos su integración paisajística, dado el fuerte impacto visual que provoca. Además, teniendo en cuenta que no se usa en la actualidad, debería procurarse la elaboración de un plan para su desmantelamiento y eliminación, con la posterior restauración del paisaje afectado.
Debe promoverse también la realización de más estudios de la fauna del espacio protegido, destacando especialmente los relacionados con las poblaciones de lechuza y búho chico, sobre los cuales, según el documento informativo, no se tiene mucha información. Igual sucede con el murciélago rabudo.
Para las viviendas situadas en los límites del espacio protegido, debe darse preferencia a la elaboración de un estudio para el establecimiento de un sistema de alcantarillado, dada la evidente afección al espacio protegido producida por las aguas fecales provenientes de pozos negros.
Deben controlarse las aguas sanitarias que se están vertiendo sobre el espacio protegido desde la zona recreativa anexa, así como todas las basuras procedentes de la misma. Igualmente, el bar de dicha zona recreativa, situado íntegramente dentro del espacio protegido, debe trasladarse fuera de los límites de éste.
El pastoreo debe estar prohibido en todo el espacio protegido, controlando especialmente las cabras que se sabe que entran en el mismo por las laderas o por las pistas adyacentes. Los ganaderos cercanos deben buscar otras alternativas, o emplear la estabulación libre como sistema de aprovechamiento.
La presencia de panales dentro del espacio protegido debe regularse, o incluso prohibirse, por la probable afección de las abejas a los polinizadores naturales.
También debe estudiarse la manera de eliminar a las ratas del espacio protegido, o controlar su población, ya que se conoce la existencia de la paloma rabiche, pudiendo anidar en el mismo.
Debe racionalizarse la red de caminos, para evitar que éstos pongan en peligro la integridad de las zonas mejor conservadas del mismo, tal y como se comenta en el documento informativo.
Respecto a la línea de alta tensión que atraviesa el límite superior del espacio protegido, proponemos su enterramiento bajo la carretera de La Guancha, aprovechando que precisamente atraviesa el cauce del barranco por el mismo punto.