El cartel que aparece en la imagen marca el límite del espacio protegido. Es decir, por detrás del mismo, estamos dentro de un espacio protegido. Como se ve, viene a caer justo en medio del césped del campo de golf. Lo que no sabemos es si se hizo primero el campo de golf o el cartel. Cualquiera de las dos situaciones es igualmente ridícula, si se plantea. |
Aquí tenemos otro cartel, y se ve, detrás, todo el espacio que ha sido invadido por el campo de golf. No es que se meta unos metros en el espacio protegido, sino varios cientos. Al fondo, los bellos edificios de Playa Paraíso. |
Otro de los carteles. Este se encuentra algo dañado, no sabemos si de un pelotazo. Seguro que los turistas se quejan de la presencia de estos carteles estorbando en el campo de golf. |
Como si no tuviesen poco con invadir el espacio protegido con el campo de golf, encima le añaden esta pista por la parte externa, que se suma a los destrozos causados al espacio protegido. |
Una imagen decadente de este deporte ajeno a nuestra cultura y pésimo para nuestro territorio. |
Otro detalle de la pista, y dos de los cinco jugadores que había en ese momento en todo el campo... ¡Qué éxito! |
Este banco está situado dentro del espacio protegido. ¿Era necesario? Desde luego, tiene unas bonitas vistas sobre las playas y La Gomera. |