La Opinión - 9 de Noviembre de 2002
Eustaquio Villalba: "Al Gobierno le importa proteger la cuenta de resultados de Unelco"
Eustaquio Villalba, portavoz de Atan. Desde su perspectiva de ecologista no se casa con nadie a la hora de hablar sobre la crisis energética que está viviendo la isla tinerfeña. Para Villalba, la raíz del problema reside en el modelo de desarrollo elegido por el Gobierno canario, necesitado de grandes dosis energéticas para su supervivencia. En su opinión, la imprevisión y los acuerdos del Ejecutivo con la compañía eléctrica han colapsado el presente.
-Para usted, ¿dónde reside la raíz del problema en la crisis energética que está sufriendo la isla de Tenerife?
-El modelo de desarrollo que se ha adoptado en Canarias unido a la falta de previsión para satisfacer el consumo creciente, conforman la raíz del problema.
-¿Piensa que se podría haber evitado esta situación, si tenemos en cuenta que se viene hablando de la necesidad de incrementar la energía eléctrica en el Sur desde 1987?
-Sí, porque las crisis energéticas no se producen de la noche a la mañana.
-¿Quiere usted decir que el Gobierno, en este caso, sería el responsable de que la compañía Unelco produzca cortes de luz en el Sur?
-Si el Gobierno autonómico no hubiera apoyado el actual modelo de desarrollo basado en el crecimiento continuo de la actividad turística y de la construcción, lo que significa un altísimo consumo de energía, no se hubiera llegado a esta crisis. Además, hasta el día de hoy no se ha preocupado de aplicar ninguna política de ahorro en el consumo energético.
-De todas formas, el Gobierno está empeñado en aplicar unas normas de ahorro energético.
-Ahorro energético que llega tarde porque el Gobierno canario, lo que ha hecho, ha sido improvisar ante un problema grave. ¿Se quiere ahorrar pidiendo públicamente que se limite el consumo a base de apagar lavadoras y televisores? Con una cifra previsible de 10 millones de visitantes y unas tasas tan altas de consumo energético, Tenerife seguirá teniendo problemas en los próximos años.
-¿De qué responsabilizaría usted al Gobierno de Canarias?
-De no haber previsto algo que ya se sabía: el excesivo crecimiento del Sur. Si se hubiera aplicado una política de ahorro energético no se hubiera llegado a la crisis y tendríamos el problema resuelto. Pero al Gobierno de Canarias lo que le importa es proteger la cuenta de resultados de Unelco, aún a costa del interés general.
-De todas formas, y en situación límite, ¿podría ser viable la instalación de una central eléctrica flotante, como ocurrió en California?
Nota de ATAN: no hace falta ir tan lejos. En Santa Cruz también hubo, el siglo pasado, un barco amarrado para suministrar energía a la isla, el famoso "barco de la luz". Los periodistas están cada vez peor informados.
-Por supuesto que sí. De hecho, Santa Cruz estuvo iluminada durante muchos años por una central flotante mientras se construyó la central de Caletillas. También hay empresas japonesas que construyen centrales flotantes de entre 70 y 80 megavatios, de las que se podría disponer en muy poco tiempo.
-Sin embargo, a primera vista, una central flotante no sería una solución definitiva sino un mero parche.
-El parche se está haciendo ya, tanto en las medidas de ahorro como con la instalación de dos turbinas en Arona. La única diferencia entre la plataforma flotante y las turbinas de Arona reside en el soporte. El barco productor de energía viene con todo puesto y sólo hay que enchufarlo a la red, mientras que las turbinas en tierra tienen que disponer de una infraestructura para alojarlas.
- Las torres de alta tensión en Vilaflor no están instaladas debido a las movilizaciones ciudadanas y a los parones provocados por los procesos judiciales. ¿Piensa que si los ecologistas no hubieran sido tan radicales no se hubiera llegado a esta crisis energética?
-Los ecologistas no somos responsables ni de la planificación de la energía eléctrica ni del lugar por donde pasan los tendidos. Tampoco somos los responsables de las normas que aprueban la protección de nuestros espacios naturales, lugares en los en los que se limita la actividad humana por Ley porque se considera prioritaria su protección. Por lo tanto, otros usos quedan también restringidos, entre ellos la instalación de torres de alta tensión. Y esto está aprobado desde 1987, y el Gobierno no debe ignorarlo. Los ecologistas defendemos el respeto a la normativa legal porque somos conscientes de que se está poniendo en peligro el futuro de las Islas.
-Bien, pero a pesar de que las torretas de alta tensión en espacios protegidos vulneren leyes canarias, nacionales y europeas, la extensión ocupada, según un informe de la Consejería de Política Territorial, sería de 600 metros cuadrados.
-Eso son maneras de engañar, porque esa es la superficie afectada por el espacio físico que ocupa la torre, pero no habla de la circunferencia de 120 metros de diámetro que necesita la torreta para que no prenda fuego al pino que tiene al lado. El informe de impacto ambiental se ha hecho teniendo en cuenta las peticiones de Unelco, pero la raíz del problema sigue ahí. Canarias es un ejemplo de despilfarro energético y nunca se ha planteado ni un plan de ahorro energético ni el uso intensivo de energías alternativas que pudieran complementar las energías obtenidas a partir de la utilización del petróleo. El Gobierno canario se ha puesto al servicio de Unelco.
-En un estudio comparativo entre los tendidos aéreos y los subterráneos, al margen del coste de este último mucho más caro, el subterráneo atravesaría núcleos urbanos con el consiguiente peligro para la salud de la población debido a la radiación electromagnética.
-Llama la atención que Unelco, que siempre ha rechazado el que las radiaciones electromagnéticas pudieran afectar a la salud humana, en estos momentos utilice este tema como justificación en contra del tendido subterráneo, de mucho menos impacto pero más caro. Además, habría que ver la necesidad de que el tendido atraviese núcleos urbanos.
"Interés en controlar la distribución"
-Da la impresión de que el problema no sólo está en el despilfarro sino en el transporte de la energía.
-En el transporte de la energía existen alternativas y las que han presentado los expertos son más caras y no las han tenido en cuenta ni el Cabildo ni el Gobierno de Canarias. Lo que ocurre es que antes de la liberalización y de que entren otras compañías, el gran interés de Unelco está en controlar las líneas de distribución, y por eso son sus prisas.
-¿Qué propondría usted?
-Con una política de ahorro energético, tal y como han propuesto el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) basada en la utilización de bombillas y electrodomésticos de bajo consumo, tal y como está haciendo el Gobierno balear, se consigue un ahorro de un 25 a un 30 por ciento. Lo que pasa es que el negocio de Unelco es vender energía, por eso han pasado olímpicamente de promover cualquier política de ahorro.
-En definitiva, ¿por qué alternativa se decantan?
-Nos decantamos por cualquier alternativa que suponga el respeto a los espacios naturales protegidos y que incluya un plan de ahorro energético dentro de un modelo de desarrollo compatible con la conservación de los recursos naturales de la Isla. La opción que defiende Unelco es la más barata a costa de la integridad de nuestro patrimonio, ya que nunca ha mostrado la más mínima sensibilidad.